Jesús Valdés, de sangre beisbolera

Una lesión en la rodilla le cortó el sueño de ser profesional al diputado federal, quien relata cómo dejó esa ilusión para vivir una realidad muy distinta dentro de la politica 

CIUDAD DE MÉXICO

Como buen sinaloense, Jesús Valdés nació con el beisbol en la sangre, y su amor al Rey de los Deportes lo llevó a tener como ideal ser un pelotero profesional.

Desde niño poco a poco fue recorriendo diversos diamantes hasta llegar a las puertas de sus sueños, probando el profesionalismo que siempre había tenido como meta gracias a la buena velocidad y al control de sus lanzamientos, pero como sucede con cualquier jugador, una lesión lo hizo su presa, y ésta lo alejó de lo que más quería.

Ahí su vida cambió. Valdés colgó los spikes y tuvo que olvidarse de ponerse el guante en su mano izquierda para soltar el brazo, de hacer bullpen, de tener que mantener la pelota abajo logrando mezclar sus pitcheos y detener que poner la pelota en la mascota del catcher y de tener que sacar outs.

"Desde muy niño me gusta el beisbol. Empecé a los 4, 5 años con esta fascinante carrera del deporte, sobre todo en beisbol", explicó Valdés, quien nació el 13 dediciembre de 1978 en Culiacán.

"Empecé a destacar hasta que incluso me firmaron los Leones de Yucatán, pero una lesión en la rodilla detuvo mi carrera como deportista. Después seguí estudiando hasta llegar a donde estoy".

¿Recuerda cómo fue su primer contacto con este deporte?

Recuerdo que íbamos varios amigos a los juegos. Nuestras mamás nos llevaban, nos iban a cuidar más que nada y cada quien agarró para su lado, unos al futbol y otros al beisbol. A mi hermano le gustaba el futbol y a mí el beisbol. Primero fue aprender a cachar, luego a batear y poco a poco fuimos escalando en las ligas infantiles y juveniles, siempre destacando, gracias a Dios.

¿Quién era su ídolo del beisbol de aquella época?

Pedro Guerrero, de las Grandes Ligas, era un ícono porque bateaba muy bien y siempre fue mi ídolo a seguir hasta que después surgieron otras figuras como Tony Gwynn, José Canseco y muchos más.

¿Cómo se fue dando su vida como beisbolista?

Tuve la fortuna de poder asistir a Estados Unidos a un intercambio en una preparatoria en high school en Minnesota, y estando allá es cuando me convierten en pitcher. Entonces ahí inicié mi carrera semi profesional porque participaba en un equipo con ellos (con la Universidadde Minnesota) y después me firman los Leones de Yucatán. Fue algo fascinante, muy emocionante porque toda mi vida añoré ser jugador profesional en el beisbol y lo logramos, pero tuve una lesión y eso me hizo regresar a mi ciudad para ponerme a estudiar y, pues así, llegué a lo que ahora soy.

¿A qué equipo apoya en la LMP, LMB O MLB?

Empezaremos por la Liga Mexicana del Pacíico, que es nuestra pasión, ahí le voy a los Tomateros de Culiacán, sin duda, que tuvieron una extraordinaria temporada y que a su vez en la Serie del Caribe quedaron en segundo lugar derrotados por Cuba, un equipo muy fuerte, un equipo muy tenaz y que también tuvo suerte en el juego inal.

¿Qué tanto le permiten sus actividades actuales seguir el beisbol por televisión o asistir al parque?

Es poco el tiempo que tenemos para poder destinarlo a practicar el deporte, sobre todo a ir a los estadios a apoyar a mi hijo y a mi sobrino. De vez en cuando puedo acompañarlos, solo los fines de semana, que es cuando normalmente se acude a apoyar a nuestros familiares, aunque esos días es cuando salimos a las comunidades a hacer labor.

Ya que vivió el profesionalismo de cerca, ¿Hay algo que cambiaría de cómo se vive el beisbol actualmente?

Fue muy frustrante cuando llegué a jugar elnivel semi profesional– profesional, porque te das cuenta que finalmente todo es un negocio. Sí, es un espectáculo que vende y que se patrocina y que requiere que sea primero negocio y después deporte. Te dascuenta de que cuando tienes una lesión prácticamente te desechan como si no sirvieras, porque hay muchos que no se han lastimado esperando una oportunidad. Esa es la parte que no se me hace justa del deporte profesional.

¿De qué manera contribuye en beneficio del deporte?

Patrocino muchos equipos de beisbol, softbol, voleibol e inclusive de futbol, porque recuerdo que cuando fui jugador batallábamos mucho con los patrocinios. Hoy tengo más de 200 equipos patrocinados junto con amigos y empresarios que me ayudan a seguir promoviendo el deporte.