Histórico clásico en otoño

Boston y San Luis compartirán el diamante en búsqueda del título, ambos están a cuatro triunfos de ser campeón de Grandes Ligas, ¿quién y cómo lo logrará? Eso se escribirá a partir de hoy

Boston y San Luis
Boston y San Luis (Foto: Especial)

BOSTON, Estados Unidos

Tener 102 y 131 años de existencia, terminar con la misma marca en temporada regular, haber

acabado como líderes de sus Ligas y estar buscando su tercer título en 10 años son algunos puntos que los unen.

Distinto desempeño en las últimas campañas, rosters diferentes y estadísticas variables en playoffs son algunos de los puntos que los separan. Pero ambos están a la misma distancia de ser campeones: cuatro victorias.

El Fenway Park es el diamante elegido para iniciar la batalla por el título de Grandes Ligas luego de que Medias Rojas de Boston y Cardenales de San Luis sortearon los obstáculos que se les presentaron a lo largo de seis meses para protagonizar un histórico clásico en otoño.

Adam Wainwright y Jon Lester son los lanzadores encargados de inaugurar la Serie Mundial desde el centro del diamante, en un choque que se pronostica necesitará llegar a un sexto o séptimo encuentro para conocer al ganador. "Lo bueno es que los dos equipos que tuvieron las mejores fojas se enfrentarán en la Serie Mundial", dijo John Mozeliak, gerente general de los Cardenales. "Eso es
bueno. Muchas veces, las cosas no se dan así".

De hecho, tuvieron que pasar 14 años para que esta situación se repitiera. Sin embargo, para llegar a este punto, el camino fue muy distinto. En agosto de 2012, los Medias Rojas iban rumbo a su primera temporada de más de 90 derrotas desde 1966 y la primera edición sotanera del equipo desde 1992.

Tras cambios en el roster (donde se ahorraron 250 millones de dólares) y una nueva cabeza al mando del equipo, las cosas cambiaron drásticamente. Los Medias Rojas pasaron de 69 victorias en 2012 a 97 en 2013. La temporada pasada su efectividad fue de 4.79, mientras que este año fue de 3.79. Del 2012 al 2013, fueron de 734 carreras anotadas a 853, para ser líderes en Grandes Ligas. Pero más allá de los números, el cambio de actitud y la idea de un nuevo comienzo fueron
cruciales en el repunte de Boston.

"Sabía que cuando escogieron al dirigente, las cosas iban a cambiar", dijo el bateador designado de los Medias Rojas, David Ortiz. "No me imaginé que iban a cambiar tanto, pero sabía que íbamos a tener una buena temporada".

Un abril con marca de 18-8 puso el tono positivo para los patirrojos del 2013, que pasaron 164 días en el primer lugar del Este de la Liga Americana. Nunca perdieron más de tres partidos consecutivos. Ahora van por su título ocho, pero el tercero en los últimos 10 años.

Esos Medias Rojas que rompieron la Maldición de Babe Ruth en 2004, logrando otro campeonato en 2007, están al acecho de su séptima corona en la historia, pero primero deben superar la impresionante estabilidad que han mostrado los Cardenales.

Los planteles cambian tan rápido en el beisbol actual que solo siete peloteros que se coronaron con los Cardenales en la Serie Mundial de 2011 forman parte del equipo que ha vuelto al Clásico de Otoño dos años después. San Luis, campeón de la Liga Nacional, recibió la contribución de 20 novatos esta temporada, muchos de ellos como titulares en un equipo que lideró el Viejo Circuito con 97 victorias y que se metió a la Serie Mundial por segunda vez en tres años.

Mozeliak considera que el equipo de 2011 y el actual tienen poco en común. Recordó que los Cardenales de hace un par de años se colaron a la postemporada como el segundo comodín, mientras que el equipo de 2013 ha tenido la ventaja de local por ostentar la mejor foja de la Nacional.

Lance Lynn es el único lanzador que queda del equipo de 2011. Los otros miembros de aquella novena que se coronó son Yadier Molina, Matt Carpenter, Daniel Descalso, David Freese, Matt Holliday y Jon Jay.

En la Serie Mundial de 2004, cuando los Cardenales fueron barridos por Boston, los pitchers Michael Wacha y Trevor Rosenthal estudiaban la secundaria. Wacha fue la selección de primera ronda del Draft en junio de 2012, una compensación para los Cardenales por perder a Albert Pujols, quien se marchó a los Angelinos como agente libre.

El lanzador escaló rápidamente y ha lucido fenomenal en la postemporada, con foja de 3-0 y efectividad de 0.43. Muchos catalogarán este enfrentamiento como una revancha de la Serie Mundial
del 2004, pero eso está lejos de ser válido. Ortiz es el último eslabón que queda de esa batalla y Molina, en ese entonces novato y receptor reserva del ahora mánager Mike Matheny, es quien queda de esa escuadra de San Luis campeona de la Liga Nacional.

Incluso para ligar a estos dos equipos a su más reciente éxito en Serie Mundial, el eslabón es tenue. Ortiz, Dustin Pedroia, Jacoby Ellsbury y Lester son los únicos peloteros que quedan
de aquel roster de los Medias Rojas que ganó en 2007. Una vez más, esta serie no puede estar más pareja.