Los otros Gigantes

Un grupo de 80 empleados del equipo californiano se encarga de dejar limpio el Parque AT&T, mientras los aficionados esperan el siguiente juego

SAN FRANCISCO, California

Varios son los números que dejaron los juegos de la Serie Mundial en el Parque AT&T de San Francisco: tres encuentros jugados, 25 carreras anotadas, cero jonrones pegados, 130 mil aficionados asistentes y 24 toneladas de basura.

Aproximadamente una hora después de que cayó el último out el parque está totalmenteen silencio, ya sin aficionados, pero los pasillos de las tribunas tienen los desechos que los fans dejaron. Vasos, botellas, bolsas de cacahuates, diversos empaques y cajas con restos de alimentos es lo que queda.

Tal y como sucedió durante la temporada regulary en los playoffs, el grupo de mantenimiento y limpieza de los Gigantes de San Francisco aparece.

Su trabajo inicia aproximadamente a las 10 de la noche y se extiende hasta las cinco de la mañana del día siguiente. Son 50 los que inician con esa labor. 50 Gigantes de nacionalidad es diferentes.

Mexicanos, guatemaltecos, salvadoreños y hondureños que empiezan su trabajo en el tercer nivel del inmueble. Unos recogen los materiales reciclables como botellas de cerveza y vasos, otros barren el resto de la basura y otros recolectan las cosas para introducirlas en bolsas especial eso en los botes y carritos.

“Es una labor muy dura, dedicada y que nos toma mucho tiempo porque barremos, separamos la basura y la llevamos al centro de reciclaje del estadio", explicó uno de los miembros de los otros Gigantes, David Saldívar, nacido en la Ciudad de México, pero que tiene ya 15 años viviendo en Estados Unidos.

"Tenemos que levantar todo y ordenarlo, y hacerlo rápido porque todo el estadio debe quedar sin basura para que el otro equipo entre a lavar los pasillos y los asientos, para que cuando lleguen los aficionados esté totalmente limpio".

Los residuos se dividen en tres grupos: composta (que sale dela comida), reciclaje y basura como tal. Esos restos son bajados al Centro de Reciclaje que se encuentra debajo de la tribuna del jardín izquierdo, y ahí otro grupo de 30 empleados, también latinos, se encarga de procesar el producto, logrando reciclar el 90 por ciento de los desechos que quedaron en la tribuna al final del juego.

En números, son aproximadamente ocho toneladas de basura por juego y alrededor de 760 en una temporada. Este trabajo que comienza con las manos y escobas del equipo de mantenimiento y que termina en el centro de reciclaje, ha llevado a los Gigantes a tener el mejor parque de Grandes Ligas en el tema ambiental, ganando desde 2008 el MLB Green Globe Award, con el que la oficina de las Mayores reconoce su labor para la sustentabilidad.