Consigue Diablos Rojos título 16 en Liga Mexicana de Beisbol

En 10 entradas, el México venció a Pericos 9-8 y coronó la barrida en 4 juegos la Serie del Rey

Ciudad de México

Un cuadrangular de Juan Carlos Gamboa en la décima entrada fue el que definió al nuevo campeón de la Liga Mexicana de Beisbol: Diablos Rojos venció 9-8 a Puebla, barriendo la Serie del Rey en 4 juegos.

Aunque Gamboa fue quien decidió el duelo, siendo nombrado el Jugador Más Valioso, el triunfo fue armado con la característica del club rojo toda la campaña: equipo.

Todos los titulares colaboraron al ataque de una u otra forma. Gabriel Gutiérrez dio tres hits y empujó tres anotaciones; Sergio Gastélum y John Lindsey anotaron dos veces, y cañonearon cuadrangular. Douglas Clark e Iván Terrazas no pegaron indiscutible, pero el primero anotó una vez y el capitalino produjo otra, la del empate en la novena. Carlos Figueroa dio un doble y timbró la de la quiniela, y Emmanuel Ávila y Ramón Urias sumaron cuatro imparables en la noche del triunfo colorado para el título 16 de su historia.

EMPIEZAN TEMPRANO

La artillería local comenzó encendida. En su primera aparición en la madera, los spikes de Carlos Figueroa recorrieron todas las bases con un doblete de Terrazas, una rola de Gastélum y un wild pitch del abridor Mauricio Lara. Después, los locales anotaron tres veces más, cortesía de Clark, Lindsey y Ávila.

En la tercera, Lindsey se voló la barda para el 5-0 que lucía cómodo para Arturo López, pero con dos jonrones, los Pericos se acercaron 5-3 en la quinta, y con dos más en la sexta era juego nuevo: 5-5.

Sergio Gastélum se voló la barda en la baja de la séptima y, con el trabajo del relevo, ya sólo un out separaba a Diablos del triunfo 6-5.

Manny Acosta no logró sacar ese ansiado out 27 ya que Mario Iván Santana empató el duelo con triple, y Jon del Campo los puso adelante 8-6 con HR.

Ante la sorpresa de Pericos, Diablos empató el duelo 8-8 en la parte baja de la novena con racimo de dos anotaciones para los extrainnings, ante la locura de los aficionados, quienes no daban crédito a la hazaña roja.

Ya en la décima entrada, Diablos concretó su victoria y la conquista del cetro LMB, por medio de un palazo solitario de Juan Carlos Gamboa (5), lo que desató la celebración de inmediato de todos los escarlatas.