Despierta el elefante blanco

Debieron pasar casi tres años para que el Estadio Panamericano de Atletismo volviera a lucir en a plenitud en un evento deportivo.

El ambiente fue de verdadera fiesta con una entrada de casi el 90 por ciento
El ambiente fue de verdadera fiesta con una entrada de casi el 90 por ciento (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Debieron pasar casi tres años para que el Estadio Panamericano de Atletismo volviera a lucir en a plenitud en un evento deportivo, luego de que este viernes abriera sus puertas para reunir a casi once mil personas en torno al llamado Rey de los Deportes

Tras haber permanecido subutilizado después de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos, el inmueble se mostró esplendoroso a la afición beisbolera de Jalisco, que después de haber estado dormida durante 19 años, ayer revivió al estrenar el diamante sobre el que se cantó el play ball, para marcar el inicio de una nueva página en la historia del deporte jalisciense.

El ambiente fue de verdadera fiesta con una entrada de casi el 90 por ciento y aunque el resultado no fue favorable en el terreno de juego, la gente se divirtió desde el lanzamiento de la primera bola, que entre abucheos encabezó el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval.

El juego inició casi media hora después de lo pactado, pero mientras tanto, alrededor del estadio la gente se volcó en la tienda de souvenirs y pese a la derrota, permaneció al interior hasta después de las 11 de la noche que terminó el encuentro.