Las maldiciones del deporte

El título más reciente de los Cachorros de Chicago data de 1908 y la última vez que jugaron una Serie Mundial fue en 1945. Tomando como ejemplo a esta legendaria franquicia de las Grandes Ligas, repasamos cinco de las maldiciones del deporte más interesantes

El aficionado legendario Steve Bartman (gorra azul y audífonos), quien interfirió en una jugada para que los Cubs regresarán a una Serie Mundial
El aficionado legendario Steve Bartman (gorra azul y audífonos), quien interfirió en una jugada para que los Cubs regresarán a una Serie Mundial (AP)

CIUDAD DE MÉXICO

El dueño de un chivo, el mejor besibolista de todos los tiempos, uno de los futbolistas más representativos de la liga portuguesa y el 'Dumbo López', trajeron consigo malos augurios para algunas equipos deportivos. Con la posibilidad de que los Cachorros de Chicago puedan acabar con la suya, recordamos otras maldiciones en otros equipos.

La maldición de la cabra 

Corría el Clásico de Otoño de 1945 y los Cachorros de Chicago enfrentaban a los Tigres de Detroit en Wrigley Field con la serie 2-1 a su favor. Billy Sianis, dueño de un bar llamado Billy Goat Taverny, había asistido al encuentro con su mascota, una cabra llamada Murphy.

Existen varias versiones de cómo sucedieron las cosas, pero la realidad es que la cabra fue sacada del estadio por su mal olor. Ante eso, Billy, enojado, dijo en ese momento que los Cubs no volverían a ganar. El equipo no solo perdió dicho encuentro, sino también la serie, y en efecto, han transcurrido 107 años desde su último título de Serie Mundial.

A pesar de varios intentos por revertir esa maldición, como llevar y pasear a una cabra en el campo, nada hasta el momento ha funcionado. Sin embargo, este año a la maldición del equipo se le une una superstición. En la película Volver al futuro II, de 1989, el protagonista Marty McFly viaja en el tiempo al 2015 y ve cómo los Cachorros son los campeones de MLB. La esperanza de los aficionados no se puede ocultar.

La maldición del Bambino

Los aficionados de los Medias Rojas de Boston ya no tienen de qué preocuparse, porque esta maldición se rompió en 2004 cuando ganaron el título de Serie Mundial ante los Cardenales de San Luis, tras 86 años de sequía, y lo repitieron en 2013 cuando lo lograron en el Fenway Park ante el mismo equipo.

Sin embargo, esta ausencia de títulos de Serie Mundial no estuvo lejos de cumplir 90 años tras comenzar en 1920, cuando la leyenda del beisbol, Babe Ruth, fue transferido por poco más de 100 mil dólares de los Medias Rojas a los Yanquis de Nueva York, el acérrimo rival. El pelotero, que había ayudado al equipo a ganar el Clásico de Otoño de 1915, 1916 y 1918, dijo en su mudanza que los Red Sox no volverían a conquistar el campeonato. Para colaborar con la maldición, dicha transferencia es considerada una de las peores en la historia del deporte, pues Ruth se convirtió de promesa en una de las más grandes estrellas del deporte rey, ayudando a los Yanquis a ganar cuatro títulos de Serie Mundial.

La maldición de Guttmann

En 100 años el Benfica sin mí no volverá a ser campeón europeo”, fueron las palabras del Trotamundos del futbol, el austro-húngaro Béla Guttmann, cuando por negársele un aumento de salario salió del club portugués al que hizo ganar dos Copas de Europa, hoy conocida como Champions League, al enfrentar y vencer al Barcelona y al Real Madrid de Alfredo Di Stéfano y Ferenc Puskas en 1961 y 1962, respectivamente.

Mentor de Eusebio, Guttmann es considerado el padre fundador de las grandes Águilas de las décadas de los 60 y 70, sin embargo, desde ese entonces, el Benfica ha deambulado por los diferentes torneos de Europa, donde ha disputado ocho finales, cinco de Champions y tres de Europa Legue, pero sin conquistar alguna, y cayendo de todas las formas posibles: por la mínima, en penales, con goles de último minuto y goleadas. Guttmann falleció en 1981 llevándose a la tumba sus palabras.

La maldición del Dumbo

Adalberto el Dumbo López es uno de los grandes goleadores que ha visto el Jalisco. En 1950, el Atlas le ganó de manera astuta la batalla al Guadalajara al fichar al campeón de goleo de las últimas tres temporadas. El Dumbo llegó proveniente del León a su estado natal y consiguió con los rojinegros el único título de su historia al coronarse hace 64 años.

Sin embargo, esa temporada el delantero había bajado su nivel y no celebró el título de goleo con el Atlas. A pesar de que los aficionados estaban felices con el futbolista, el equipo decidió venderlo al Oro, también de Guadalajara. Los seguidores condenaron esta acción, mientras que Adalberto conseguía un título de goleo más con este equipo. Para 1952, Chivas cumplió su deseo de alinear en sus fi las al Dumbo, donde el declarado aficionado rojiblanco lograría su quinto título de goleo. Un año de contar con el más cotizado jugador de aquel entonces fue suficiente para el Atlas, sin embargo, desde que lo dejaron ir no han vuelto a saborear la gloria.

La maldición de las copas

Desde que en 1992 se instaurara la Copa Confederaciones, ninguna selección que la ha ganado ha conquistado el Mundial al año siguiente. Un ejemplo es Brasil, que de los cuatro trofeos ganados no convirtió ni uno en un título mundial. Lo mismo sucede con el ganador de un Balón de Oro previo a una Copa del Mundo.

Estrellas como Alfredo Di Stéfano, Eusebio, Michel Platini, Marco van Basten, Johan Cruyff o Ronaldo a pesar de ser favoritos en la justa se quedaron sin la máxima conquista. Existe la superstición de no tocar La Orejona, trofeo de la Champions League, antes del encuentro. Hay tres ejemplos de jugadores que fueron “malditos” por acariciarla: Ludovic Giuly de Mónaco ante el Porto en 2004, perdió por goleada y salió lesionado; Genaro Gatusso cayó en la remontada del Liverpool ante el Milán en 2005 y Toni Kroos en 2012 lo hizo para sentenciar al Bayern Múnich, que cayó sorpresivamente ante el Chelsea