Cerca de abrir otra puerta

El trabajo del lanzador no solo ha servido para ser uno de los brazos de la rotación de los Saraperos, sino para convencer a un equipo de Japón que está negociando para llevárselo 

Héctor Daniel Rodríguez
Héctor Daniel Rodríguez (CORTESÍA SARAPEROS DE SALTILLO)

Ciudad de México

Por cuatro temporadas estuvo a un paso de llegar a lo más alto de la escalera, a las Grandes Ligas, al lanzar en la International League con las sucursales de los Bravos de Atlanta y los Orioles de Baltimore, pero nunca llegó el ansiado llamado. En 2016 volvió a enfundarse en la camisola de los Saraperos de Saltillo, pero con una motivación extra, ya que por el trabajo que ha realizado, hay varios ojos fuera de las fronteras puestos sobre él.

El brazo zurdo de Héctor Daniel Rodríguez vuelve a estar en una rotación abridora luego de que la temporada anterior solo trabajó de relevo con los Saraperos, ya que el equipo de los Orioles de Baltimore (a quien pertenece), así lo pidió. Y el veneno de sus pitcheos no solo lo tiene como el líder del equipo del Sarape en triunfos (5-2) y ponches (62), sino como un pitcher que ha despertado el interés fuera de México. Aunque conjuntos de Grandes Ligas no han dejado de observarlo, apareció un conjunto de otro continente que pronto podría llevárselo.

"El estar aquí (en México) significa una oportunidad de seguir mi preparación para volver al beisbol de Estados Unidos, aunque está muy cerca la posibilidad de ir al beisbol asiático. Hay un equipo de la Liga japonesa que me ha estado siguiendo y que está interesado en mí, así que eso me mantiene con el ánimo al máximo esperando que se me abra otra puerta", explicó Héctor Daniel.

El zurdo participó en el Spring Training de este año con los Orioles, y ante el interés que surgió desde el Oriente, el equipo ligamayorista ha estado negociando con los Chiba Lotte Marines de la Liga japonesa, quienes quieren llevarse al nacido en Culiacán, situación que puede concretarse pronto, ya que tienen mucho interés en incluirlo en su rotación.

¿De qué manera enfrentas el estar en sucursales y con la atención de un equipo de MLB y que de repente te digan que vuelvas a México?

Al principio es difícil cuando estás allá y te avisan de que ya no vas a seguir. Aquí lo que debes de hacer es mantenerte positivo, con la mente despejada para que no te afecte porque cuando se te vienen pensamientos negativos es cuando llegan las rachas malas. Aquí estoy a gusto porque estoy en mi país, jugando en un nivel alto y eso sigue siendo una gran motivación para seguir luchando por llegar más lejos.

¿Qué objetivos te pusiste cuando volviste a LMB?

El primero era estar aquí, preparándome para jugar al mejor nivel y cumplir con lo que se me pidiera para ayudar al equipo en todo lo que pueda. Sabía que si me va bien aquí, si cumplía con buenas actuaciones se me podían abrir otras puertas, como la que se está dando con el equipo de Japón.

¿Qué es lo que más te ha gustado de tu trabajo este año?

La consistencia de mis pitcheos, sobre todo porque he estado tirando muchos strikes. Estoy teniendo buen comando y creo que he logrado establecer una constancia en cada salida y eso me permite tener más solidez.

En Saraperos tienen un mánager que fue catcher por 26 temporadas (Noé Muñoz), ¿cuánto te ayuda lo que él te aporta?

Hay veces en los juegos dónde estás tan concentrado o con mucha adrenalina y no te das cuenta de algunos detalles que no estás haciendo bien y te ayuda a corregirlo. Es bueno tenerlo cerca porque nos ayuda bastante a todos, y eso ayuda a crecer y mejorar cada día.

A ti te ha pasado y le ha pasado a muchos jugadores, ¿qué falta para que lleguen más peloteros mexicanos a Grandes Ligas?

Lo que falta es la oportunidad. Hay muchos mexicanos de gran nivel, pero creo que lo que hace falta es que a los jóvenes se les abra la puerta, se les deje dar ese paso, se les dé la chance para probarse en Estados Unidos. Se les debería de dar la oportunidad para que vayan de México a allá, porque luego son muy talentosos, pero se ha dejado pasar el tiempo y siendo más grandes ya es más complicado.