Beis, una pasión a precio módico

En Quintana Roo, el 'rey de los deportes' requiere de un bajo presupuesto para acceder a los partidos y consumir alimentos y productos oficiales

Cancún, Quintana Roo

Quintana Roo tiene de todo tipo de entretenimiento, espectáculos y recintos donde se exhiben distintos deportes. Pero el estadio Beto Ávila de beisbol, casa de los Tigres, equipo actualmente campeón de la LMB, cuenta, además, con precios accesibles para que el aficionado disfrute del juego, consuma dentro del recinto y adquiera productos oficiales de su escuadra favorita.

Más allá del rendimiento en el diamante, para los aficionados de este deporte y seguidores de los felinos, acudir a su estadio es una actividad que pueden compartir en familia, sin grandes costos de por medio. Al contrario, ser aficionado del cuadro de Cancún tiene grandes ventajas a nivel económico. Se ahorra a comparación de otras especialidades.

Por ejemplo, el boleto más caro para ingresar a la casa de los Tigres tiene un costo de 120 pesos (sitio central, atrás del home); mientras que el más barato, así como el acceso para niños consta de 20 pesos; por 70, uno puede pasar a la zona preferente, grada que permite observar el juego desde el costado derecho del campo. Por si fuera poco, la directiva fomenta promociones como la de este jueves, cuando las damas ingresarán gratis.

A diferencia del futbol, tomando como referencia los juegos de Primera División de la capital, ya sea Pumas, América o Cruz Azul, con 120 pesos se estaría cerca de acceder a los tickets más económicos en sus juegos como locales. En el Olímpico de CU, durante el Clausura 2016, el boleto para zona general osciló entre los 160 y 180 pesos, situación similar para el Azul y el Azteca.

Mención a parte merece el costo de los alimentos. En el Beto Ávila, además del acomodo de los puestos en los sotanos del inmueble, para no estorbar la visión del espectador, los precios son módicos y accesibles. Por 40 pesos puedes adquirir una orden de tres hot dogs con tocino o bien, una hamburguesa doble; el costo del refresco de medio litro y de la cerveza, respectivamente, es de 20 y 25 pesos.

En el balompié del máximo circuito nacional, el acceso a esta clase de servicios es casi al doble en comparación del monarca de la LMB. Un vaso refreso de porciones similares vale entre 30 y 40 pesos; la cerveza se eleva hasta los 50 y 60. En el fut, los vendedores deambulan por distintos espacios y a veces tapan la visibilidad; en el beis, sabes dónde encontrarlos.

Finalmente, en el Beto Ávila, justo a unos metros de la entrada principal, se localiza la tienda oficial del club, donde tazas, llaveros, indumentaria oficial y hasta calcomanías forman parte de la variedad para todo tipo de gustos. Las franelas de los Tigres tienen un valor de 600 pesos, pero hay playeras estampadas de hasta 160; a comparación de los jerseys futboleros, la mayoría, en los mil 199, en cualquier almacén deportivo.

Así se vive y disfruta el beisbol en Quintana Roo y en casi todo México. Los Tigres no solo ofrecen beisbol de primera línea, con estrellas de la calidad de Jorge Cantú entre sus filas, también un amplio repertorio de productos al alcance de la mayoría. En Cancún, el beisbol es una pasión que se disfruta a un precio módico.