Ilusión de trascender

La selección mexicana regresa a un Mundial tras 40 años y su aspiración es calificar a octavos; los favoritos del grupo son Lituania, Eslovenia y Australia

Selección mexicana en el torneo “Ciutat de Badalona” previo al Mundial
Selección mexicana en el torneo “Ciutat de Badalona” previo al Mundial (Especial)

Ciudad de México

La selección mexicana recibe como premio un proceso que comenzó en 2011 en los Panamericanos de Guadalajara la oportunidad de disputar un Mundial, 40 años después de haber ido por última vez a uno.

Lo hace todavía sin una Federación constituida, pero con una generación que incluye a dos jugadores que estuvieron el año pasado en la NBA, Gustavo Ayón y Jorge Gutiérrez y un entrenador, el español Sergio Valdeolmillos, que ha devuelto los éxitos al cuadro nacional con el sorpresivo FIBA Américas del año pasado y el Centrobasket de hace unas semanas con el pase al Preolímpico 2015.

La fortaleza del equipo es la defensiva. Con el sistema del entrenador ibérico la presión es alta y la intensidad siempre está al máximo; a la ofensiva se privilegia el tiro exterior con jugadores como Jorge Gutiérrez, el recuperado Orlando Méndez y Román Martínez, aunque también con el acierto de los más altos como Héctor Hernández.

La pintura es para Ayón, tanto para los rebotes como para ser la figura en ataque, aunque extrañará a Lorenzo Mata, su compañero de zona en Venezuela.

El armador es Pedro Meza quien reparte asistencias y marca de buena forma, aunque Paul Stoll cambia el ritmo del partido llegando desde la banca.

La ilusión del equipo es cali­ficar a octavos de ­final, y para ello debe superar a Angola y Corea, los rivales más débiles del grupo, al menos en el papel.

A partir de ahí será solo acumular experiencia para continuar con el proceso de reconstrucción, con el Titán como ­figura y sin olvidar el juego de conjunto que los llevó ahí de regreso, después de cuatro décadas.

El favorito del sector es Lituania, tercero en el Mundial pasado y finalista del EuroBasket, aunque extrañará a su movedor titular, Mantas Kalnietis, quien se lesionó hace algunos días en un amistoso ante Croacia. Sus argumentos son el acierto de larga distancia, la mentalidad ganadora y el poder de sus jugadores altos como Donatas Motiejunas y Jonas Valanciunas, ambos en la NBA. Aspira a la semi­final.

Australia tiene una nueva oportunidad para demostrar su potencial, aunque también sufrió una baja importante, la de Andrew Bogut. Su promedio de edad es de 26 años y tiene jóvenes promesas como Dante Exum, Matthew Dellavedova y Cameron Bairstow, todos con contrato en la Liga estadunidense.

El otro aspirante a segundo lugar, Eslovenia llega después de un mal EuroBasket, en el que fue local y solo pudo ser quinto. Su gran ­figura es Goran Dragic, quien recibió el premio al Jugador que más mejoró en la NBA y fue incluido en el tercer equipo ideal, junto a Paul George y Damian Lillard. Es un equipo que puede crecer en el torneo.

Contrario a lo que pudiera pensarse, a Angola le falta estatura y el Mejor Jugador del FIBA África, Carlos Morais, es baja por lesión. Corea llega sin nada que perder, aunque ninguno de sus integrantes tiene roce internacional.