Se preparan para la guerra

Los Cavaliers de Cleveland han barrido sus dos primeras series en una Conferencia Este donde no se contemplaba que tuvieran gran resistencia, la prueba de verdad los esperará en las Finales

Kyrie Irving (2), se ha convertido en el líder anotador de Cleveland con 24.4 puntos por juego
Kyrie Irving (2), se ha convertido en el líder anotador de Cleveland con 24.4 puntos por juego (Reuters )

Ciudad de México

Los Cavaliers de Cleveland completaron el domingo su segunda barrida consecutiva de los playoffs, cuando eliminaron por ciclo en fila en cuatro juegos a los Hawks de Atlanta y ahora tendrán por lo menos una semana de descanso para esperar a su siguiente rival, el Heat de Miami o los Raptors de Toronto.

De pronto, los Cavs se ven en una situación totalmente opuesta a la de hace un año, en que en un equipo sin Kevin Love, si bien barrió dos de sus tres series camino a su segunda final de la historia, se notaba agotado por la brutal saga física a seis encuentros ante los Bulls de Chicago y con la salud de Kyrie Irving como la gran incógnita del resto de la postemporada.

Es notable que sostenidos solo por James y con el reserva Matthew Dellavedova jugando a niveles insospechados, los Cavaliers, que solo contaron con Irving en el primer juego de las Finales ante Golden State, lograron arrastrar a los Warriors a seis juegos y ya visiblemente desgastados perdieron la oportunidad de llevar el primer título en 50 años en un deporte profesional a Cleveland.

Pero este año todo parece distinto. Los Cavaliers están jugando el mejor nivel que un equipo ha logrado en estos playoffs y han encontrado un estilo de juego que ya doblegó a dos conjuntos que tenían armas para explotar precisamente los puntos débiles que tanto les preocupan.

Es sabido que el hoy ex coach del equipo, David Blatt fue despedido a pesar de tener el porcentaje de victorias más alto del Este, pero también se ha conocido que prescindir del entrenador se debió a la necesidad urgente de un cambio de estilo, pues el flujo de balón del equipo no era bueno y los Cavaliers sufrían para anotar, aun a pesar de contar en sus filas a una tripleta de anotadores de élite.

Además perdieron sin competir, los dos juegos de campaña regular ante Golden State, un conjunto al que aún podrían enfrentar en una revancha del año pasado.

El equipo nombró al asistente Tyronn Lue -amigo de James y elección de éste y del dueño Dan Gilbert-, para fungir como coach interino y Lue ha tenido la consigna de aumentar el Pace o número de posesiones por juego de los Cavs.

Practicando exactamente el mismo estilo de juego de los Warriors, que favorece la circulación de balón y los triples, los Cavs están encontrando su nicho y un gran ritmo, precisamente en el momento que más lo requerían. En realidad toda la campaña sufrieron de una crisis de identidad, sin saber dónde colocar a Kevin Love, con James en una de las peores campañas de efectividad de campo y aun así no vieron amenazada su posición de número uno del Este en todo el ciclo.

Y en playoffs, los Cavaliers, en su serie contra Atlanta, ya rompieron el récord de más triples en un partido NBA, cuando anotaron 25 en el Juego 2, para seguir su hazaña con 21 (J3) y 16, en el J4, donde firmaron la barrida a un muy buen equipo de Atlanta.

La salud de Love, Irving y James fue la prioridad todo el año regular y los Cavaliers solo quieren tener una oportunidad por el título con su plantel sano.

Sin embargo, los de vino y oro no serán probados sino hasta las mismas Finales de la NBA, pues aunque la serie en finales del Este ante Miami o Toronto no promete ser fácil, tampoco parece que esos equipos puedan eliminar a los Cavs. La verdadera prueba para ellos será un enfrentamiento con el mejor del Oeste con el Larry O’Brien en la línea.