NBA en México: los ajustes del Thunder

Oklahoma City, que cambió su roster para esta campaña, tiene una marca perdedora, pero sueña con playoffs

Russell Westbrook, jugador del Thunder de Oklahoma
Russell Westbrook, jugador del Thunder de Oklahoma (Reuters )

Ciudad de México

Después de perder en la primera ronda de los playoffs de la campaña pasada 1-4 ante los Rockets de Houston, a pesar de contar con el Jugador Más Valioso de la NBA, Russell Westbrook, el Thunder de Oklahoma City vivió una revolución en el verano.

Sumó como agentes libres a Patrick Patterson, de Toronto, y a Raymond Felton, de los Clippers, y realizó dos de los cambios más importantes de la pretemporada, al obtener a Paul George, de Indiana, a cambio de Victor Oladipo y Domantas Sabonis, y conseguir a Carmelo Anthony, de los Knicks, por Enes Kanter y Doug McDermott.

Sin embargo, esas modificaciones no se han reflejado de forma positiva en un equipo que el año pasado tenía marca de 14-8 tras 22 partidos, y que ahora está 10-12, en el noveno lugar de la Conferencia Oeste.

"Estamos mejorando, ha sido un gran reto porque hubo muchos cambios y todos han hecho sacrificios para adaptarse, pero me emociona la dirección en la que vamos, desearíamos que nuestro récord fuera diferente, pero no lo es, aunque queda mucha temporada por delante", reconoció el coach Billy Donovan, en su tercer año en la franquicia.

A pesar de este comienzo decepcionante, en Oklahoma City todavía no encienden las alarmas en la segunda campaña sin Kevin Durant, y uno de los jugadores que se mantienen en el roster, el español Álex Abrines, aseguró que el proceso por el que pasa la escuadra es natural.

"No empezamos de la manera que queríamos, pero era normal, traemos muchas piezas nuevas, al principio cuesta, hasta que te conoces, sabes cómo juegan, de alguna manera te acoplas como equipo y llegas a tu mejor nivel".

Este ajuste de roles, sobre todo para los recién llegados George y Carmelo, acostumbrados a ser las figuras en sus escuadras, ha sido de aprendizaje, señaló Donovan, quien destacó la actitud de los jugadores, que conservan la armonía al interior del vestidor.

"Ha sido bueno, lo más importante es que son profesionales y que quieren hacer todo por aportar al equipo y ayudarse entre ellos, he disfrutado mi tiempo con ellos, trabajan juntos para mejorar, no solo a nivel colectivo, sino individual, para saber cuál es su rol; hasta ahora la química es positiva", explicó.

Pero ese ajuste también es para los jugadores que se mantienen en OKC. Westbrook juega un minuto más respecto a la temporada pasada, pero promedia casi 10 puntos menos y ha reducido sus tiros de campo de 24 por encuentro a 19.3.

Entre el resto del plantel, André Roberson juega cinco minutos menos, lo que se refleja en 1.7 puntos de diferencia, mientras que Abrines ha pasado de intentar cinco tiros por partido a hacerlo solo 3.8, y de registrar seis puntos a 4.1.

"Hay que tener los pies en la tierra, saber qué jugadores están, es obvio que Paul George o Carmelo son jugadores top, o (André) Roberson es un gran defensa y están por delante, lo único que tienes que hacer es fijarte en ellos, aprender, para después demostrar que puedes ayudar, lo que todo el mundo quiere es ganar, los números individuales son lo que menos importa".

LA ESPERANZA

Una situación similar a la del Thunder, la vivió el Heat de Miami para la temporada 2010-11, cuando pasó de tener a Dwyane Wade como única a estrella, a acompañarlo con LeBron James y Chris Bosh y el coach de ese conjunto, Erik Spoelstra, anticipó que los cambios en el Thunder se notarán en la segunda mitad de la campaña.

"Lo arreglarán, son ganadores, toma tiempo en esta Liga, sobre todo cuando tienes talentos con diferentes roles a los de sus equipos anteriores, pero defienden a un nivel muy alto, me recuerda al Heat de 2010-11, en la segunda mitad de la temporada le dimos la vuelta a la situación (perdió las Finales), creo que ellos harán lo mismo".

A pesar de fijar la atención en el ataque, a la defensiva, el Thunder es la cuarta escuadra que menos puntos permite por encuentro (99), por lo que bastaría con corregir un poco la ofensiva (102.1, 24 de la Liga), para acercarse a un récord ganador.

"Lo que tenemos que hacer es controlar esos pequeños detalles, como mover la pelota, somos de los mejores de la Liga a la defensiva, pero los partidos se ganan en los dos lados de la duela", concluyó Abrines.