En la tierra de ladrones

Los Celtics calladamente se han colocado como la segunda mejor defensiva y ya están en quinto lugar de su Conferencia; con posibilidad de lograr más

Avery Bradley (en blanco) es considerado uno de los mejores defensores perimetrales en la NBA
Avery Bradley (en blanco) es considerado uno de los mejores defensores perimetrales en la NBA (Reuters )

Ciudad de México

Aunque existe una gran posibilidad de que el movedor de los Celtics de Boston Isaiah Thomas, sea nombrado este jueves por los coaches como reserva en el Juego de Estrellas del 14 de febrero, la realidad es que Boston ha surcado la primera mitad de la temporada sin un jugador verdaderamente estelar.

Los Celtics (25-21) están en quinto lugar de la Conferencia Este a dos juegos de Atlanta y Chicago. Aunque sin una estrella reconocida, tienen un juego en equipo que les da la séptima mejor ofensiva con 104 ppj y son quintos en asistencias por partido (24.2), pero lo que llama la atención es que poseen el segundo mejor rating defensivo y no es por que limiten los puntos del rival, son 12 en esa estadística.

0.90 RATING de efi ciencia defensiva, el que tienen los Celtics de Boston, segundos de la NBA.

Ni por evitar los porcentajes de tiro de campo, son 23 en esa métrica; ni porque eviten el triple de su contrario, son 25 de NBA, más bien, bastante malos. En lugar de ello, son un equipo que fuerza pérdidas de balón y su ofensiva nace de ello. Los Celtics son segundos en robos por juego, 9.6, y solo tienen a un jugador en el Top 10 de robadores, Jae Crawder.

El siguiente es Avery Bradley y es 21 en la tabla. Es un caso muy raro, es más bien un esfuerzo en equipo lo que posibilita a los Celtics cortar el pase del rival, porque ni siquiera poseen a un buen bloqueador que selle la pintura.

En lugar de ello, son el segundo mejor equipo en evitar el rompimiento rápido del rival y su forma de hacerlo es poco tradicional, pues todos patrullan las líneas de pase y el small ball que juega el coach Brad Stevens hace el resto.

LOS CUATRO delanteros y centros de Boston promedian cada uno al menos un robo por cada 36 minutos jugados.


En los Celtics todos entran a robar el balón y lo consiguen. Ante Filadelfia, el pasado domingo, forzaron 24 pérdidas de balón, y robaron 14 veces. Con el escuadrón que tienen los Celtics, con centros y delanteros que juegan con mentalidad de guardias, como Kelly Olynyk, Jared Sullinger y Amir Johnson, quien enfrenta a los Celtics debe cuidar muy bien el balón. Pero son un equipo con muchos claroscuros.


Por un lado orillaron a Golden State a dos tiempos extra, cuando éstos buscaban seguir su marcha perfecta, pero también dos derrotas ante los Nets de Brooklyn, equipo que no compite este año e irá a la lotería del Draft irremediablemente. Además, los Celtics también son el equipo que más pérdidas de balón tiene cada juego (17) y también es uno de los peores equipos en ganar partidos por tres puntos o menos, lo que habla de inconsistencias que los relegan de inmediato a un segundo plano.

Lo que muestra las sólidas fortalezas de los Celtics es que tienen un buen tinglado para seguir construyendo, con Stevens en su tercera campaña y un puñado de selecciones de primera ronda en el próximo Draft, que el presidente del equipo, Danny Ainge, podría utilizar para tentar a algún otro equipo de soltar a una estrella y reforzar una posible incursión en los playoffs. La otra alternativa, dejar a este plantel hasta donde pueda llegar, también suena atractiva, con las habilidades para forzar pérdidas de balón que posee este conjunto, algo podrán lograr.