Dos luchas distintas

Los duelos por el octavo lugar en el Este y el Oeste serán intensos hasta el fin de temporada.

Ciudad de México

Los que abogan por cambiar el sistema de conferencias en la NBA tienen un buen argumento. En la misma Liga, Mavericks de Dallas, Grizzlies de Memphis y Suns de Phoenix podrían quedarse sin playoffs a pesar de su buen récord de 44-30.

Mientras, en el Este, los Hawks de Atlanta y los Knicks de Nueva York pelean la octava plaza de postemporada con marcas de 32-41 y 32-43, respectivamente.

Es significativo que ocho de los mejores equipos de la Liga sean del Oeste y los gigantes del Este, Heat y Pacers, solo aparecen en la cuarta y quinta posición.

Esos tres equipos que pelean por el octavo puesto en el Oeste tendrían la tercera plaza si estuvieran en el Este, en un ejemplo de la desigualdad entre ambas conferencias, y es probable que para el 12 de abril ya esté más claro el panorama con la visita de Phoenix a Dallas, y el 16, con los Mavs viajando a Memphis.

Dallas sorprendió a la Liga al convertir a Monta Ellis en un anotador más inteligente, consciente del valor de cada posesión y sería una lástima para ellos que, ya sea los Grizzlies, que volvieron a la carga tras la recuperación de Marc Gasol, o los espontáneos Suns de Phoenix cabalgando con la séptima mejor ofensiva (105.4) los dejaran fuera.

Si así fuera, sería el tercer año consecutivo que se pierden la llamada segunda temporada.

Quizá para el miércoles 16 Memphis ya haya quedado fuera de combate. Su camino está lleno de espinas, el 6 de abril visita a los Spurs, que quizá estén buscando su vigesimoprimera victoria consecutiva.

Phoenix la tiene aun más difícil, ya que a partir de este miércoles enfrenta a los tres mejores del Oeste y quizá para su cita en San Antonio ya esté exterminado.

Esta lucha por cada milímetro no se compara al decepcionante nivel del Este, donde unos Knicks montados en su marzo de 11-5 tratarán de ingresar a postemporada con siete juegos restantes en la campaña regular luego de estar eliminados la mayor parte de la campaña.

Su único obstáculo son unos Hawks que cayeron de la tercera a la novena posición aquejados por lesiones, sobre todo la de Al Horford a mediados de enero.

Los Knicks tienen un tórrido cierre por delante con sus siete juegos finales contra equipos (todos del Este) que ya aseguraron postemporada, incluyendo dos ante Brooklyn y uno frente a Miami, que recién se encaramó en el primer lugar de la conferencia.

A Atlanta le restan nueve, cuatro de ellos ante equipos con récord ganador; su prueba fuerte viene los días 11 y 12 de abril, cuando enfrentan a Brooklyn y a Miami en noches consecutivas.

Es muy probable que esta pugna por el octavo puesto del oriente en la NBA se defina hasta el último día de temporada regular, el 16 de abril.