Siguiente paso: una dinastía

Con el título de la NBA, los Warriors de Golden State se convirtieron en uno de los equipos más dominantes de los últimos tiempos, y parecen contar con lo necesario para volver

Warriors recibiendo el trofeo de la NBA
Warriors recibiendo el trofeo de la NBA (Reuters)

Ciudad de México

Mark Jackson consolidó la cultura de equipo defensivo, luego llegó Steve Kerr como coach con su experiencia en las mejores ofensivas de los últimos años y los Warriors sonrieron por primera vez en cuatro décadas al alzar el trofeo de campeones de la NBA.

Y si el próximo año prometen renacer equipos como los Pacers de Indiana en el Este y el Thunder de Oklahoma City en el Oeste y con los Pelicans de Nueva Orleans como un posible nuevo contendiente, los Warriors no irán a ningún lado, tendrán todo para seguir en el pedestal.

Lo curioso es que previo a la campaña, los de la Bahía estuvieron a punto de canjear a Klay Thompson y varios elementos clave por Kevin Love, puja que ganó Cleveland. El resto de la historia se conoce.

LOS WARRIORS SE convirtieron en el primer equipo desde los Bulls de 1990-91 en ganar el título sin un solo jugador con experiencia en Finales NBA.

De hecho, una de las razones por las que Steve Kerr no fue el Coach del Año, es porque en realidad recibió un equipo que estaba listo para dar el siguiente paso, después de fracasar en semifinales en el primer año completo del coach Mark Jackson y luego en la primera ronda de playoff s en el segundo.

La directiva de los Warriors apreciaba lo que hizo Jackson: poner a defender a un equipo famoso por su ofensiva instantánea, pero siempre en el escalafón más bajo en cuanto recibir puntos; sin embargo, creía que el enfoque de predicador dogmático de Mark, no dejaba explotar el aspecto creativo de Stephen Curry.

Lo primero que hizo Kerr fue pedirle a su estrella que jugara con más libertad. El resultado fue una campaña de Jugador Más Valioso en la que incrementó sus promedios de e‑ ciencia en casi 30 por ciento y de triples en 19, a pesar de que anotó menos puntos que el año anterior.

El siguiente paso fue fichar a Leandro Barbosa y a Shaun Livingston, dos armadores que brindaban velocidad en rompimiento rápido y puntos en el poste bajo, respectivamente.

83 VICTORIAS acumuló Golden State en fase regular y playoffs; es el tercer equipo más ganador de la historia, detrás de los Bulls de 1995-96 y 1996-97.


Lo más polémico fue pedirle a Andre Iguodala, que había jugado los 758 partidos previos de su carrera All-Star, como titular, que viniera desde la banca, para mantener una alineación balanceada con Harrison Barnes y Draymond Green. Iguodala, MVP de las Finales, se convirtió en el capitán del segundo equipo y el baluarte defensivo que comandaba una unidad que podría sostenerse como equipo titular en otro conjunto.

Kerr, que jugó para Phil Jackson en los Bulls de Chicago y los acompañó a tres de sus títulos, obtuvo otros dos anillos de campeón con los Spurs, jugando para Gregg Popovich, tuvo experiencia como gerente general en los Suns de Phoenix y armó un equipo que llegó a la Final del Oeste en 2010.

De ese equipo aprendió a manejar a un talento como el de Steve Nash, que se asemeja a Curry, y por eso fichó a Barbosa para los Warriors y a Alvin Gentry (coach de ese equipo de Suns) como asistente. En total, ocho jugadores del equipo de Jackson permanecieron en el equipo, Kerr solo cambió la filosofía y en una Conferencia Oeste famosa por su nivel, surcaron como el mejor equipo, obteniendo 67 victorias y convirtiéndose en el primer equipo de la historia en tener el mejor rating ofensivo y defensivo.

EL FUTURO

Los Warriors podrían perder en la agencia libre a Draymond Green, que fue un elemento decisivo.

El delantero, que quedó en segundo lugar en la votación de Defensivo del Año, es el único jugador esencial en el esquema del coach Kerr que no está firmado y con el triple doble en el Juego 6 de las Finales, tendrá importantes ofertas que los Warriors deberán empatar.

Los campeones de la NBA lo harán, solo si están dispuestos a pagar el punitivo impuesto de lujo, porque los representantes del jugador buscarán un salario máximo de superestrella.

Los de Oakland fueron apenas la nómina 14 de la NBA, pero tendrán que resolver el problema del salario del poco utilizado David Lee (15 millones 493 mil 680 dólares) y utilizarlo para asegurar a Green y añadir a alguien que haga su trabajo. Fuera de ello, el equipo está listo para buscar repetir a partir de octubre.