Warriors, difícil no escribir historia

Los Warriors de Golden State deben vencer esta noche a los diezmados Grizzlies de Memphis para llegar a 73 triunfos en la campaña y superar a los Bulls de 1995-96 

Stephen Curry
Stephen Curry (Reuters )

CIUDAD DE MÉXICO

Todo ha desembocado en un último partido que los Warriors de Golden State tienen que ganar para eclipsar la campaña de ensueño de los Bulls de Chicago de la campaña 1995-96.

Son récords que se quedaron durante 20 años fuera de los planes de muchos equipos dominantes porque existía una idea de que jugar para las marcas era trivializar el deporte y era ruin.

Pasaron casi dos décadas para que llegaran los de Oakland a reescribir varias páginas histó- ricas, una de ellas la que dictaba que ningún conjunto que viviera y muriera del triple alzaría jamás el trofeo de campeón.

Los Warriors reescribieron ese paradigma y lo hicieron practicando un estilo que ahora todos quieren imitar o pretenden adaptar sus hallazgos a los sistemas clásicos.

Y otra cosa que resuscitan los llamados Dubs, es esa idea de jugar para los fans, sin inhibiciones, como si fuera una cancha de asfalto.

Estos Warriors, luego de haber logrado su primer título en 40 años la campaña pasada, han disfrutado el imponer la marca de un mejor inicio sin derrotas, lucharon lo máximo por ser el primer conjunto en ganar 41 partidos en casa, hasta que fracasaron y en algún momento, el peso autoimpuesto de obtener la marca de 73 victorias y poner en un segundo plano a los Bulls de Michael Jordan, Scottie Pippen y Dennis Rodman, les pasó factura y se estuvieron a punto de perder su oportunidad, una que parece cierto, solo se presenta una vez en la vida.

Con todo a su favor, el último escollo antes de la gloria, de lo inédito es un Memphis arrasado por las lesiones, pero que juega con orgullo y estaría encantando de arruinar la noche del equipo que le ganó por 50 puntos al inicio de la campaña. Así, esta noche se decide si los de la Bahía completan la hazaña o su caída es épica. 

LO DESEAN CON TODO

Eso parece una obviedad, pero algo que ha puesto a los Warriors de Golden State a solo una victoria de la mejor marca de ganados en una campaña regular es que están buscando desesperadamente el récord.

Los Warriors sienten que están ante una oportunidad que no tendrán en el resto de sus vidas y es muy probable que sea cierto. Golden State quiere todo, aprovechar su momento, ganar su segundo título en fila y entretener, encantar, jugar bonito para los fans y entregarles hoy por la noche una hazaña nunca antes vista. 

MEMPHIS NO LES HA GANADO

Para dejarlo claro, Golden State le ganó el primero por 50 puntos a Memphis, cuando el cuadro titular de éstos incluía a Marc Gasol, Mike Conley, Jeff Green y eran considerados una fuerza en el Oeste.

Luego los derrotó por 16 cuando los Grizzlies habían ya abandonado las esperanzas de ser un contendiente y escaparon en tiempo extra para ganar el sábado, cuando tenían 10 puntos de desventaja en el cuarto periodo, un partido en que jugaron tan mal que los limitaron a 10 de 36 en triples.

ANTE UN EQUIPO DESAHUCIADO

Si la alineación de Memphis incluyera a Marc Gasol, considerado el mejor centro de la NBA, quizá se podría hablar de un duelo. Si los Grizzlies tuvieran sano a su movedor titular, el confi able Mike Conley, la balanza podría inclinarse con un gran golpe de suerte a favor de los de Tennessee.

Pero la realidad es que solo si los Warriors sufren un descuido histórico, van a perder esta noche, pues los Grizzlies, aunque se mantuvieron luego que Gasol diera por fi nalizada su campaña están en caída libre y resignados.

QUE DESCANSEN TITULARES

Aunque eso es muy improbable, dado lo esperado del juego, el que Steve Kerr anunciara el descanso de sus jugadores más importantes podría ayudar a los Grizzlies a intentar dar una sorpresa sin parangón.

Aunque Kerr anunció después de los dos descalabros que les quitaron el margen de error en busca de los 73 triunfos que iba a dar prefererencia al descanso a sus jugadores para los playoff s, no es muy probable que enfrente un juego tan esperado y que ya es de vital importancia para el equipo, sin su cuadro titular.

LOS GRIZZLIES NO SE RINDEN

Es conocido en toda la Liga que un equipo que no dejará de luchar así se vea abajo en el marcador por un abultado margen es Memphis. El mote de su arena, el FedEx Forum es The Grind House, que alude a su entereza para enfrentar a un rival mejor e irlo diezmando poco a poco hasta ganarle.

Este equipo es el autor de una de las pocas veces en la historia en que un sembrado número 8 derrota a un sembrado número 1, fue a los Spurs de San Antonio en 2011, desde ahí el equipo se ha forjado esa identidad.

UNA LESIÓN DE STEPHEN CURRY

De plano en el terreno de la especulación, el ver caer a su líder hoy puede resultar en un efecto adverso para los Warriors. Ya en la historia reciente de la NBA, cuando se lesionó Derrick Rose, de Chicago, en los últimos instantes del Juego 1 de primera ronda de los playoff s de 2012 ante un inferior equipo de Filadelfia, los Bulls dejaron de jugar basquetbol inspirador y fueron eliminados por ese conjunto.

La idea de perder demasiado solo por superar a los Bulls es una posibilidad que el coach Kerr no quiere ni pensar.