Toronto madura poco a poco

Los Raptors han obtenido gradualmente experiencia para afrontar su primera asistencia a segunda ronda de playoffs desde 2001, su empate de la serie ante Miami el jueves es un indicativo de lo mucho que han progresado

Ciudad de México

Ser arrastrados a un séptimo partido por los Pacers de Indiana en la primera ronda no hizo más que debilitar aún más la reputación de los Raptors de Toronto, franquicia que ha luchado durante años por mantener la afición por el basquetbol de la NBA en esa ciudad de Ontario, para solo recibir malas noticias.

Quince años sin visitar las semifinales de la NBA terminaron cuando los de Canadá lograron eliminar a los Pacers, pero su fortuna no ha cambiado, en caso de pasar a la proyectada Final de Conferencia Este ante los Cavaliers de Cleveland, Toronto no sería favorito.

Es la historia más peculiar de la NBA este año, es como si los Raptors ya pudieran apagar la luz por este ciclo, han dado el siguiente paso en su desarrollo, ganando la primera serie de playoffs a ganar cuatro de siete en toda su historia, han recompensado a una afición entusiasta que parece hinchada de futbol y que tal vez no hubiera resistido otra temporada quedando eliminados en primera ronda.

Y el empate ante Miami, aún cuando irán a partir de este sábado a South Beach sin ventaja de casa, es un gran avance. Toronto no tiene experiencia en playoffs, sus únicos hombres que han estado en rondas avanzadas de la postemporada son Cory Joseph, Luis Scola y DeMarre Carroll, y aunque Joseph y Carroll son parte importante del equipo, Scola fue mandado a la banca tras los primeros partidos de la serie contra Indiana, a pesar de que era titular.

Lo interesante de los Raptors es que en ellos se puede ver lo difícil que es la evolución en la Liga. No obstante que parece que el basquetbol se mantendrá en el gusto de la afición de esa ciudad durante más años, Toronto no ganó respeto ante la élite del baloncesto a pesar de que lograron finalizar con el mejor récord de victorias en su historia, 56-26, pelearon hasta la última semana el número uno de la siembra de playoffs a Cavaliers y finalizaron la temporada como número dos del Este.

Es muy curioso lo que ha ocurrido. A pesar de serlo, Toronto no ingresó a la postemporada con la reputación de un número dos, y que Indiana los empujara al encuentro definitivo no les ayuda para nada. Normalmente la disputa entre el 2 de la siembra y el 7 se decide rápido y el séptimo sembrado sabe que su suerte está echada.

Pero ningún equipo de Estados Unidos va a creer que está en desventaja ante Toronto. Es donde los Raptors están en una posición en que todo lo que intenten hacer les costará el doble y ante Miami, en dos partidos que se han ido al tiempo extra, ellos tienen la oportunidad de cambiar la percepción del resto de los equipos de la NBA.

Es algo que no será fácil, su coach Dwane Casey por momentos parece no tener idea de qué mandar en el momento clave (difícil que esté en la organización el próximo año), sus dos all-stars, DeMar DeRozan y Kyle Lowry han sufrido con creces su inexperiencia, los playoffs les han demostrado lo difícil que es el baloncesto cuando cada posesión importa y el elenco a su alrededor necesita más poder, simplemente no se ve cómo podrían, de superar a Miami, hacer lo mismo con Cleveland.

Toronto se juega estos playoffs la carta de labrarse una reputación ante el resto y con ello atraer a más agentes libres a la ciudad canadiense. Echar abajo al Heat de Dwyane Wade, Luol Deng y Joe Johnson, lleno de experiencia, sería escribir la mejor página de su historia y mostrarle aun a los confiados Cavaliers de Cleveland que son de cuidado y están listos para convertirse en un poder del Este, algo para lo que ya tienen credenciales desde hace un año, pero que nadie les cree y ellos han tenido fatales dudas al respecto.