Excelencia sostenida: Los San Antonio Spurs

Miami cayó en 5 juegos contra un EQUIPO...

San Antonio se coronó en la NBA siete años después
San Antonio se coronó en la NBA siete años después (Reuters )

Ciudad de México

Los San Antonio Spurs han conquistado su quinta Final de Liga con una convincente victoria sobre el Miami Heat. "Convincente" es una forma amable de ponerlo, ya que el Heat fue barrido en un escaparate de tiros de media y larga distancia y pases rápidos y precisos que los dejaron sin aliento o ilusiones. Con la excepción de una complicada primera ronda contra sus acérrimos rivales, los Dallas Mavericks, esta ha sido una de las rachas más dominantes en postemporada que hayamos visto en los últimos tiempos. Vapulearon a la competencia que era considerada superior en opinión de muchos sin dejar la menor duda.

Esta última serie, si hubiese sido un enfrentamiento de boxeo, hubiese sido un 'K.O'.

La revancha, después de una memorable serie el año pasado, no tuvo nada de pareja en esta ocasión, siendo los calambres de LeBron en el juego 1 y el ascenso de Kahwi Leonard las imágenes más destacadas para la posteridad.

Este es el quinto título para la dupla de Tim Duncan y Greg Popovich, a quienes ya les sobran argumentos para ser considerados el mejor delantero de poder y el mejor coach en la historia de la NBA, respectivamente. Lo más asombroso es que esto fue logrado en un período de quince años, donde el equipo siempre fue contendiente, a pesar de incrédulos, como un servidor, los daban por muertos en más ocasiones que a Jason Voorhees en la serie de películas de Viernes 13.

Si leyeron este espacio durante las finales, creo que era bastante claro que quien escribe, sentía que era el Miami Heat quienes se llevarían el título y el primer tricampeonato de la Liga desde aquellos Lakers de 'Shaq', Kobe y Phil Jackson.

A pesar de que LeBron dio una gran serie, sus compañeros de equipo no asistieron a la cita: Shane Battier, quien dio el juego de su carrera en el juego 7 del año pasado, difícilmente fue factor en los pocos minutos que estuvo en cancha, Ray Allen súbitamente perdió su tiro y fue exhibida su nula capacidad de movimientos defensivos laterales; Mario Chalmers metió la cabeza bajo tierra y no mostró la casta característica, y Chris Andersen sólo dio chispazos de lo que había mostrado en series anteriores.

Más alarmante para el futuro del Heat fue el súbito envejecimiento de Dwyane Wade, quien se pudo haber argumentado en las finales del 2011 fue el mejor jugador en cancha para el equipo y en esta ocasión. Pero dedicarnos a resaltar las deficiencias del segundo lugar, sería una terrible falta de respeto para el campeón, especialmente si se trata de uno tan digno.

Anclados por el juego superlativo y discretamente dominante de Duncan (quien mostró emoción durante la serie, algo que nunca le habíamos visto), los Spurs son un equipo en toda la extensión de la palabra.

El sueño encarnado para el departamento de relaciones públicas internacionales de la Liga, los de San Antonio, son una unidad donde ningún jugador promedió más de 30 minutos de juego durante la temporada y que le permitió a Popovich experimentar con toda clase de alineaciones que lo tenían preparado para cualquier situación; tenían suficiente cuerda para aguantar aún unos cuantos rounds más.

Boris Diaw, el francés menos celebrado, aún fuera de forma, fue el factor 'X', proveyendo al equipo con un hombre grande capaz de manejar el balón y encontrar al compañero abierto con pases exactos; Manu Ginóbili, encontrando la fuente de la juventud y recuperando la forma que aparentemente había perdido en las finales pasadas y volviéndose a colocar como uno de los jugadores más emocionantes en la cancha abierta, probablemente, en toda la historia del juego. Tony Paker, quien batalló con lesiones de tobillo toda la temporada, no tuvo una gran serie, pero con la aportación que dio fue más que suficiente.

Pero fue Kahwi Leonard quien ,a sus 22 años, se consagró como la nueva figura del equipo, con tres juegos consecutivos donde dominó ofensivamente a la par de 23.7 puntos por partido y 9.3 rebotes, además de cargar con la nada sencilla tarea de defender a LeBron James y proveer las jugadas claves, donde su equipo ganó por un promedio de 19 puntos.

Con este quinto campeonato, los Spurs se mantienen como la cuarta franquicia con más títulos de liga, sólo a uno de empatar a los Bulls de Chicago.

Con las situaciones contractuales acomodadas de tal forma que el tridente formado por Duncan, Parker y Ginóbili tiene un año más en sus actuales contratos, es probable que los Spurs defiendan su campeonato una última ocasión bajo esta encarnación actual, una situación que se ve complicada. Pero si algo les encanta a estos campeones es hacernos ver mal a los bocones incrédulos como un servidor.

Felicidades a los campeones de la temporada 2013-2014.