¿Qué pasa con los Sixers?

El equipo más perdedor de la NBA, con solo un triunfo y 25 derrotas, es sorprendentemente uno de los casos más fascinantes de la actualidad en el deporte 

Jahlil Okafor
Jahlil Okafor (AP )

CIUDAD DE MÉXICO

Los Sixers de Filadelfia se preparan para su cuarta campaña en fila sin postemporada, con la poca honrosa marca 1-25, después de los 18-64 de la campaña pasada y el 19-63 de un ciclo anterior. Y a todas luces, el desarrollo de una franquicia exitosa en la ciudad del Amor Fraternal es causa de preocupación incluso para la NBA misma.

Es curioso que en otras circunstancias la primera cabeza en rodar ante tan nefasto resumen sería la del coach Brett Brown, sin embargo, con marca de 38-152, hace algunos días la franquicia firmó a Brown por otros dos años.

Es algo extraño, parece otro aberrante caso de mal manejo de un equipo en la NBA, donde eso es pasto frecuente. Brown y su equipo evitaron establecer el peor inicio en la historia del deporte profesional estadunidense con ese único triunfo en su marca, que sus jugadores y él, festejaron como si se tratase de sus Finales. Quedaron por segundo año en fila con un inicio de 0-18.

Es obvio que el club tiene idea que las derrotas no tienen nada que ver con el coach, discípulo de Gregg Popovich en San Antonio, que consiguió cuatro campeonatos mientras estaba allá y que llegó a Fili a dirigir un proyecto a largo plazo. A muy largo plazo.

En un movimiento similar al que implementaron los Hawks de Atlanta al contratar al asistente número uno de Popovich, Mike Budenholzer, Filadelfia cree que tiene al hombre perfecto para el largo trabajo de reconstrucción.

Filadelfia y la NBA están tan inmiscuidos en el tema de los Sixers, que trajeron al hombre que reestructuró el programa de baloncesto de Estados Unidos, Jerry Colangelo, como una suerte de consejero externo, con el cargo de Presidente de Operaciones de Baloncesto. Colangelo seguirá residiendo en Phoenix hasta que el gerente general, Sam Hinkie, decida dar el siguiente paso en el tercer año del proyecto de reconstrucción, pero Colangelo informará a la gerencia y a la NBA lo que se necesita para modelar a una franquicia más digna de la Asociación.

¿PERO PORQUÉ ESTÁN TAN MAL?

Es emblemático que durante su visita a Filadelfia el pasado lunes 7 de diciembre, una carnicería escandalizante de 119-68, a manos de los Spurs de San Antonio, Tony Parker, el armador de los texanos se dio tiempo de comentar al final del juego algo muy ilustrativo.

"En esta liga, no puedes tener solo jóvenes. Necesitas veteranos", expresó el cuatro veces campeón. "Me siento un poco mal por Brownie", aludiendo a Brett Brown.

Es un hecho, en promedio de 22 años de edad, los Sixers de Filadelfia son el equipo más joven de 30 en la NBA y su único veterano notable es Karl Landry, de 32 años, pero no ha jugado un solo partido en el año por causa de la cirugía por una lesión en la muñeca derecha.

Los Sixers, también parecen ser víctimas de una mala planeación. En el Draft de 2013, seleccionaron con el undécimo turno al movedor de la Universidad de Syracuse, Michael Carter-Williams y el guardia parecía la piedra angular en el diseño de una franquicia que en la campaña anterior había llegado a playoffs bajo la dirección del coach Doug Collins.

Buscando al hombre alto más dominante del Draft de 2013, negociaron con los hoy Pelicans de Nueva Orleans para obtener los derechos del centro-delantero de la Universidad de Kentucky, Nerlens Noel. Pero una lesión de la rodilla hizo que no jugara un solo partido pues se recuperaba de cirugía en los ligamentos.

Las buenas noticias fueron las de Carter-Williams que fue seleccionado Novato del Año de la campaña 2013-14, con promedios de 16.7 puntos, 6.2 rebotes, 6.3 asistencias y 1.9 robos por juego, los Sixers, que avanzaban en su proceso, eligieron en el Draft de 2014 al centro camerunés Joel Embiid, con su tercera selección.

Un comportamiento extravagante el que hayan elegido a otro centro, cuando aún esperaban que Nerlens Noel pudiera jugar para la campaña 2014-15; pero no solo eso, firmaron al novato y expresaban al mismo tiempo que debido a una lesión en el pie no iba a jugar en la campaña 2015-16.

Dando un notable paso hacia atrás, los Sixers de Filadelfia cambiaron a Carter-Williams por una futura selección de primera ronda como parte de una transacción que involucró a tres equipos, Carter-Williams terminó en Milwaukee donde jugó sus primeros playoffs y ahora es parte fundamental del esquema del coach Jason Kidd en ese club.

EL FUTURO LUCE MEJOR

Esa campaña Filadelfia continuó en obra negra, con solo 18 partidos ganados. Pero el colmo de las decisiones controversiales llegó esta temporada, cuando el equipo utilizó la tercera selección global para seleccionar, sí, a otro centro delantero. Y Jahlil Okafor, que pasó un año en la Universidad de Duke, es una buena noticia para el equipo, promedia 17.8 puntos y 8.1 rebotes por juego y es candidato a Novato del Año.

Pero el jugador ya fue suspendido dos partidos por su participación en diversos altercados en Boston durante el Día de Acción de Gracias y sus movimientos de poste y liderazgo se han traducido en apenas una victoria.

"Extrañan al grandote, está lesionado (Joel Embiid)", dijo LeBron James amigablemente, tratando de explicar el porqué sus Cavaliers de Cleveland triunfaron tan fácil sobre los Sixers el 2 de noviembre pasado.

Y la última noticia es que Embiid, que para muchos está llamado a ser el último centro dominante de la NBA, a la Olajuwon, (y que no va a jugar otra vez esta campaña debido a una segunda cirugía en el pie), ha subido kilos de masa muscular, lo que bien podría resultar una buena noticia para los fans, en espera de buenas noticias del equipo que ha visto pasar leyendas como Julius Erving, Moses Malone y Allen Iverson.

Entre tanto, el camino es largo, pero todo parece augurar un gran futuro para este equipo cuando logren alinear a las piezas exactas y sobre todo, tener un poco de suerte.