Ricky Rubio: El mago de Minnesota

El español llega como la bujía principal de los nuevos Timberwolves que se enfrentarán a los Spurs de San Antonio, el miércoles en partido de campaña regular de la NBA, en la Arena de la Ciudad de México

Ricky Rubio (der)
Ricky Rubio (der) (Ap)

Ciudad de México

Ricky Rubio luce como un joven que se mezcló con una de las leyendas de la NBA, el mítico Pete Maravich. Y ese aspecto desgarbado de Pistol Pete en versión del siglo XXI le confiere también un halo de genio excéntrico.

Solo espera una temporada completa con Kevin Love, sin que las lesiones y demás infortunios los separen, para conformar un tándem que haga verdadero arte en movimiento en la duela.

Es lo que ha ocurrido hasta el momento en esta joven campaña, y el armador de Minnesota, que disputará este 4 de diciembre un partido de temporada regular en la Arena Ciudad de México frente a los Spurs de San Antonio, sabe perfectamente cuáles son las claves para interpretar esa música.

"Me gusta jugar de forma alegre, con chispa y a veces sale bien y a veces no", expresó el jugador de 23 años en conferencia telefónica.

"Y cuando no sale bien, el entrenador te lo hace notar, pero eso quería desde pequeño, jugar con ese estilo, dando los pases un poco difíciles, pero efectivos".

Y vaya que ha funcionado, el catalán es cuarto en asistencias de la Liga con 8.7 y segundo en robos con tres por juego, y gracias a él y al puertorriqueño José Juan Barea, su relevo, los Wolves son quintos de la NBA en puntos en rompimiento rápido con 17.1, y octavos en asistencias, con 23.3.

El movedor de 1.92 de estatura es perfecto para la ofensiva estilo Princeton del coach Rick Adelman, y esta quinteta de Minnesota comienza a asemejarse poco a poco a los Kings de Sacramento de principios de siglo con Chris Webber, Jason Williams y Mike Bibby, que fueron una de las ofensivas más letales de la pasada década.

"Creo que marcaron una historia en el mundo del basquetbol, por cómo jugaban, espero que con el tiempo nos podamos asemejar a ellos, tenemos el mismo entrenador, el sistema; los jugadores son distintos, cada uno tiene sus características propias, pero queremos jugar tan alegres como lo hacían ellos".

LA MANCUERNA CON LOVE

Ricky Rubio inició la temporada 2013-14 como el jugador que esperaba David Kahn, ex presidente de operaciones de Minnesota, cuando luchó por comprar sus derechos desde el basquetbol español, y es sorprendente porque en marzo de 2012 se lesionó los ligamentos de la rodilla y quedó fuera del equipo, uniéndose a Love, quien solo jugó 18 partidos luego de romperse la mano la campaña anterior.

"Kevin Love es un jugador muy completo que puede hacer muchas cosas y eso ayuda a todo el equipo, puede tanto tirar de tres como jugar al pick and roll, no necesita el balón porque busca sus opciones después del rebote ofensivo y ayuda mucho al equipo", describió Rubio a su compañero, candidato temprano a Jugador más Valioso esta campaña.

Rubio ha tenido una carrera complicada, desde que su potencial fuera vislumbrado desde los 15 años por Michael Jordan y Larry Bird, después su llegada al ámbito profesional a los 16, la compra de sus derechos del Barcelona por los Wolves, ser la quinta selección en el Draft de 2009 y su debut hasta la campaña 2011, pues sus padres querían que se desarrollara físicamente un poco más para el nivel NBA.

Con Ricky al mando, Minnesota está cuarto de la Liga con 105.5 puntos por partido. "Igual no salto tanto como otros jugadores, pero puedo pasar el balón con precisión y tengo que aprovecharme de ello, controlar y ser el coach dentro de la duela, es lo que puedo hacer," mencionó sobre su adaptación al brutal ritmo de la NBA.

Rubio se dijo emocionado por la oportunidad de jugar en México, a pesar del largo viaje desde Minneapolis, y prometió que tanto él como Barea serán unos excelentes anfitriones que presenten al resto de sus compañeros los atractivos que tiene la cultura mexicana. "Ya quisiera estar allá para jugar," concluyó el también movedor de la selección española.