Están en su propia Liga

Golden State, San Antonio y Cleveland tienen algo en común, son los únicos que pelean seriamente por el título NBA, con notable separación del resto 

Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers
Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers (Reuters)

Ciudad de México

Los Warriors, Spurs y Cavaliers compiten por un título, el resto ni siquiera parece estar en la misma Liga. A pesar de que el Oeste, de donde provienen los dos primeros sigue siendo una lucha encarnizada y que el Este de Cleveland es el mejor por lo menos en un lustro, ningún otro equipo, cuando el calendario llega a la mitad, parece tener lo necesario para retar a esos tres pesos pesados.

El caso impactante es el de los Spurs de San Antonio, que calladamente han perseguido a los Warriors de Golden State de estatura histórica que comenzaron 23-0 la campaña 2015-16. De pronto, Golden State no tiene absolutamente nada seguro con un equipo tan encendido como los Spurs en su vecindario.

Los Warriors a mitad de la campaña ya tienen cuatro derrotas y con el reto que viene, que les verá enfrentar a tres conjuntos del Este y su primer duelo con los Spurs (este lunes 25) tan solo para cerrar el mes de enero, no tienen nada seguro y su discurso ya cambió de imponer marcas a mantenerse sanos y listos para cuando inicien los playoffs.

Al momento, los Spurs llevan 11 partidos en que triunfan por 25 o más puntos, una racha de 33 juegos sin perder en su AT&T Center contando desde la campaña pasada y de 24-0 en este ciclo, ejerciendo la mejor defensiva de la NBA en una respuesta digna de análisis al dominio de Golden State.

A esta altura, una final del Oeste entre estos equipos parece de hecho la Final de la NBA, pues si saliera Cleveland como campeón del Este, ni ellos han dado argumentos para considerarlos capaces de derrotar cuatro veces a cualquiera de estos dos conjuntos.

Pero eso no quiere decir que todo esté asegurado para ellos, los Warriors buscarán obtener a un defensor de la pintura antes de que termine el periodo de transferencias el 18 de febrero, pues si bien han surcado con cierta facilidad la mitad del calendario, son los 29 de toda la NBA en puntos permitidos en la pintura, algo que los ha lacerado en los últimos juegos y saben que les puede costar demasiado si no mejoran.

San Antonio tiene el equipo bien balanceado, pero conforme vaya transcurriendo el final de la campaña tendrá que dar descanso a su estrella Kawhi Leonard, sin mencionar a su Big Three, Tim Duncan, Manu Ginóbili y Tony Parker, para lo que tendrán que recurrir a que los jugadores de reparto carguen con el equipo por muchos partidos, pues si los Spurs llegan sanos y descansados a playoffs, podrían estar ante el sexto campeonato.

La otra incógnita para los texanos es si Danny Green les entregará consistencia o la misma historia de los playoffs pasados, con su acto de desaparición.

El problema es que aunque San Antonio tiene una gran profundidad, no se puede arriesgar excesivamente a perder juegos por descansar a los veteranos, pues la ventaja de casa, por lo menos hasta la final del Oeste, es vital para su proyecto de campeonato, ya que quizá tengan que aceptar en alguna parte de abril, que Golden State no soltará el primer lugar.

Entre tanto, Cleveland ya tiene a su conjunto sano y necesita poner orden en el Este, conquistarlo sin demasiadas bajas y concentrarse después en los dos equipos del Oeste, pero al momento no han ofrecido pruebas de que estén al mismo nivel de Warriors y Spurs.

Con la mitad de los juegos todavía por ocurrir, equipos como los Clippers y Thunder en el Oeste (incluso Memphis) y Chicago y Atlanta (incluso Miami) en el Este, podrían armarse para subir sus propias posibilidades, pero a menos que mejoren en demasía, no tendrán un lugar en la mesa donde comen los titanes.