Última oportunidad de Durant en OKC

El delantero del Thunder fue capaz de empatar la serie contra Spurs con noche de 41 puntos, pero es probable que la próxima campaña ya esté en otro equipo, a menos que haya un título en junio


Ciudad de México

Es muy curioso el lenguaje no verbal en la NBA. Y Kevin Durant tiene uno que no lleva a pensar que él es el jugador franquicia de Oklahoma City. Desde luego esa era la intención de Sam Presti y la gerencia cuando lo seleccionaron en la posición número dos en el Draft de 2006.

Pero Durant no tiene una personalidad que haga caer rendidos a los fans del baloncesto. Ahora se puede recordar ese anuncio de Nike en donde la marca quería quitarle esa estampa de niño que no rompe un plato: “Kevin Durant it’s not nice”, y la verdad es que no importa lo hosco que de pronto se vuelve Durantula con los miembros de la prensa, jamás reunió el carisma con el que desarma Stephen Curry a la audiencia global.

Nadie duda de que el espigado delantero con movimientos de guardia es un fuera de serie, cuatro veces líder anotador y revolucionario en estilo como lo fue LeBron James en su propia posición, pero su lesión del año pasado, que lo limitó a 27 partidos, no solo le quitó el puesto de alpha dog a favor de Russell Westbrook; por momentos, Durant acepta ser el comparsa de Russ y su carácter apocado hace el resto.

Para decirlo así: El Thunder no es más el equipo de Kevin Durant, es el equipo de Russell Westbrook.

Es una regla en el deporte profesional, todo funciona mejor cuando sabes quién es el líder absoluto, y tal vez durante años se ha estado viendo a Durant equivocadamente como el líder, cuando en realidad el corazón y guía de la franquicia es esa máquina de triples dobles con peculiar gusto por la moda y por las clavadas brutales que es Westbrook.

Y tal parece que sus agentes y el mismo Durant lo ven así, pues el delantero de poder no firmó extensión de contrato con OKC y en este verano, en que las nóminas de los equipos recibirán el flujo de capital proveniente de los lucrativos contratos televisivos, por lo menos cinco equipos buscarán fichar a Durant para que se convierta en el rostro y en el líder de su equipo, no en la voz de acompañamiento.

Lo único que podría cambiar esto es que el Thunder dé la sorpresa y entregue su primer Larry O’Brien como Oklahoma City (pues como Sonics ganaron en 1979) y con el actual plantel siguen aferrados a esa posibilidad, su potencia atlética y física puede colocarlos en la Final.

En un movimiento similar al que ocurrió en 2012, cuando James Harden dejó el Thunder para convertirse en el primer hombre en Houston, es muy probable que con Lakers, Nueva York y Chicago a la caza de sus servicios, Durant decida que es hora de iniciar una nueva aventura en donde pueda ser el líder y nadie le robe esa función.