Se espera más espectáculo

La NCAA varonil tiene la tarea de liberar más las ofensivas de los equipos universitarios en el ciclo que comienza el 13 de noviembre



Jugadores de Kentucky
Jugadores de Kentucky (AP)

Ciudad de México

La División I de la NCAA vivió en la campaña 2014-15, un ciclo en que se comenzó a marcar cada vez más la diferencia entre el nivel universitario y los profesionales. Son las cuotas anotadoras, en donde el equipo de Kentucky del coach John Calipari, con nueve jugadores que saltaron al profesional, evidenciaron que para sobrevivir el ritmo de los tiempos, las autoridades del colegial tendrán que hallar la manera de incrementar las cuotas anotadoras.

Es como si la NCAA no hubiese notado cómo quedaron campeones de la NBA los Warriors de Golden State, un equipo capaz de adaptarse a las condiciones que un rival le exige, pero que es un emblema del juego de flujo y distribución del balón, un estilo tan vibrante que ha devuelto algo de popularidad al basquetbol en la Unión Americana.

Y mientras los Warriors promediaban 110 puntos por partido e inauguraban lo que bien puede ser el comienzo de una dinastía, en la NCAA, el máximo anotador, la Universidad de Northwestern State, promedió 84.1 puntos por partido.

Es preocupante, en efecto. Es como si en la NBA se practicara por fin el juego moderno que tanto luchó la Liga por establecer para finalizar con los equipos defensivos que asolaron los noventa y que tras el retiro de Michael Jordan incrementaron el éxodo de los fans a otras ligas más emocionantes.

Es emblemático que el equipo modelo, que hizo lo que Golden State el pasado ciclo, pero en la NCAA, fueron los Wildcats de Kentucky, que surcaron 2014-15 con record de 18-0 en la Conferencia del Sureste, para un total 38-1 , para conquistar el primer lugar de la nación limitando a 54.3 tantos por juego a sus oponentes, pero solo anotando 74.4, lo necesario para ganar y ni siquiera llegaron al juego por el Campeonato Nacional, naufragaron en semis.

Y uno de los principales críticos de esa etapa que vive el basquetbol colegial varonil es el coach del equipo femenil de Connecticut, Geno Auriemma, quien recientemente advirtió que mientras en la NBA la tendencia ha sido dinamizar la ofensiva, en el universitario se vuelve a esa liga pero en los noventa, donde las defensivas terminaban con el espectáculo.

Si la NBA terminó poco a poco con ese dominio de la defensiva torciendo reglas y favoreciendo poco a poco métodos y estrategias, la NCAA tendrá que pensar en algo antes de que los partidos sean aún más aburridos.

El 13 de noviembre comenzará una nueva campaña de baloncesto varonil universitario y podrá verse si la tendencia persiste o las ofensivas comienzan a desarrollarse.