Las cinco estrellas imperdibles de la NBA

La temporada inicia este martes 27 de octubre y los reflectores volverán a estar en la duela 

Las estrellas a seguir de la NBA
Las estrellas a seguir de la NBA (Reuters y AP )

MIAMI, Estados Unidos

La temporada de la NBA que comienza mañana cuenta con un numeroso grupo de estrellas, pero cinco sobresalen: LeBron James, Stephen Curry, James Harden, Kevin Durant y Anthony Davis. Estos son los retos que encaran los cinco astros.

LEBRON JAMES. Sigue siendo el rey, la máxima figura de la liga y el principal candidato para recuperar el premio MVP y para llevar a su equipo del alma, los Cleveland Cavaliers, al primer título de su historia. La final perdida el año pasado puede servir de acicate. "Es indescriptible lo que supone perder una final, pero una vez que vuelves, es una motivación", dijo James. Dispone de un conjunto que se mantiene intacto y que si le respetan las lesiones, algo que no sucedió la campaña pasada, se perfila como favorito con el eje formado por James, Kyrie Irving, Kevin Love y Tristan Thompson. Los Cavs pagarán en salarios y por sobrepasar los límites de gasto marcados más de 170 millones de dólares, lo que indica el compromiso para conquistar el título.

STEPHEN CURRY. El gran triunfador de la pasada temporada, en la que se confirmó como estrella logrando su primer premio MVP y liderando a Golden State Warriors a su primer título en 40 años. El equipo apenas ha cambiado y, junto a Klay Thompson, volverá a formar el dúo más peligroso desde la larga distancia. Pero una encuesta entre los mánagers generales de los 30 equipos lo sitúa sólo como quinto favorito para el premio MVP y pone a Cavs y San Antonio Spurs por delante del conjunto de la bahía de San Francisco como candidatos al anillo. Los Warriors, sin embargo, reciben con una sonrisa las dudas de quienes creen que no repetirán una temporada perfecta como la pasada. "Pido disculpas por estar sanos, por jugar ante quien se nos ponía delante, por todos los premios que recibimos. Lo siento de verdad, rectificaremos esta situación este año", dijo irónico Curry.

JAMES HARDEN. "Soy el mejor jugador de la liga y el año pasado también. Sé que fui el MVP", dijo Harden, que cree que no se valoró su temporada con los Houston Rockets, a los que llevó a la final de la Conferencia Oeste, perdida ante los Warriors. Lo que es indiscutible es que fue el máximo anotador con 27,4 puntos de media y que debido a las lesiones lideró a su equipo de un modo unipersonal. La nueva campaña es un reto al recibir la ayuda del base Ty Lawson, el gran fichaje de los Rockets. Eso supondrá que Harden tenga quizás menos tiempo la pelota en las manos y que deba buscar otras acciones. Con Lawson y con un Dwight Howard sano tras perderse 41 partidos la temporada pasada, Houston debería ser un equipo más peligroso.

KEVIN DURANT. Oklahoma City tiembla ante la nueva temporada, la que definirá el futuro de Kevin Durant, que acaba contrato y que en junio será la gran estrella de la agencia libre coincidiendo con la entrada en vigor de los nuevos contratos televisivos, que le harán aún más millonario. La temporada pasada sólo pudo disputar 27 partidos por una fractura en el pie derecho y el equipo ni llegó a los playoffs. Pero ahora, sano, debería a volver a formar un tridente temible con Russell Westbrook, brillante durante la ausencia de la estrella, y Serge Ibaka bajo el mando del nuevo técnico, Billy Donovan. De cómo se desarrolle la campaña dependerá el futuro de Durant, considerado como el mejor jugador sin anillo. "Disfruto de estos fans, quiero darles mi mejor versión", dijo, de momento comprometido con Oklahoma City.

ANTHONY DAVIS. Es la estrella del futuro con sólo 22 años y quizás ya del presente. La mayoría de los mánagers generales lo elegirían como primer jugador sobre el que construir una franquicia. La pasada campaña lideró por primera vez a los emergentes New Pelicans a los playoffs en la compleja Conferencia Oeste al promediar 24,4 puntos, 10,2 rebotes y 2,9 tapones. A diferencia de las cuatro estrellas anteriores difícilmente luchará por el título, pero no hay prisa. En julio firmó un acuerdo por cinco años y 145 millones de dólares, lo que le consolida como pilar de un equipo que con Alvin Gentry en el banquillo (fue asistente de los Warriors la campaña pasada) busca imitar el juego veloz del campeón.