En polos opuestos

La actual es una peculiar campaña de la NBA, en la que Golden State busca el mejor récord de la historia, mientras Filadelfia marcha en sentido contrario 

Golden State y Filadelfia son la luz y la sombra de la NFL
Golden State y Filadelfia son la luz y la sombra de la NBA (Reuters )

CIUDAD DE MÉXICO

EL CAMINO DORADO

Una firma especializada evaluó hace poco la posibilidad de que los Warriors de Golden State (63-7) superen la marca de 72 victorias impuesta en la campaña 1995-96 por los Bulls de Chicago, tras la sufrida derrota del sábado ante los Spurs de San Antonio, sigue siendo de 48 por ciento.

En el camino de los de la Bahía se encuentran todavía dos duelos ante San Antonio, además de otros seis encuentros ante equipos con marca ganadora que estarán desesperados por obtener el triunfo.

Es por ello que, similar al anuncio de ayer del coach de Cleveland, Tyronn Lue, los Warriors probablemente estén mejor si olvidan superar la marca histórica de los Bulls y en lugar de ello lamen sus heridas y se enfocan a unos tórridos playoffs.

Aunque los aficionados del basquetbol estarían contentos con que este formidable conjunto consiguiera finalizar el año con 41 victorias de local (algo que ningún equipo ha conseguido) y además los 73 triunfos, eso sirve de muy poco en la postemporada.

Y los Warriors tienen problemas más apremiantes, no solo solo por las lesiones de Andrew Bogut, su centro titular y Andre Iguodala, su mejor sexto hombre,  los Warriors comienzan a ser descifrados, la dolorosa derrota en la duela de los Spurs, mostró a todo mundo cómo se puede demorar su pace (la velocidad, posesiones por juego), y cómo Stephen Curry, líder anotador NBA, puede ser limitado a 1 de 12 en triples y los Warriors a 37 tantos en una mitad, puntaje que suelen marcar en un cuarto. 

EL CAMINO A LA INFAMIA

Para Filadelfi a solo se trata de no empatar la infame marca de 9-73 que otra versión del equipo estableciera en 1972-73.

Con la temporada ya finiquitada por diseño, con el equipo decidido a perder para ganar una mejor posición en la lotería y quizá llevarse a una de las primeras tres selecciones colegiales, nadie duda de que los de Pensilvania tienen un futuro alentador para la próxima campaña.

En 2016-17 ya esperan contar con Joel Embiid, la tercera selección del Draft de 2014 que no ha podido hacer su debut en la NBA debido a las cirugías de pie a las que se ha sometido.

Además, cuentan con cuatro selecciones de primera ronda en el próximo Draft y la llegada de Jerry Colangelo, quien levantó de los escombros el programa nacional de basquetbol de Estados Unidos, como asesor externo es un gran paso para modelar una franquicia ganadora, además de que cuentan con un montón de dinero para atraer veteranos para enderezar la nave.

Pero en esta campaña, todo se reduce a obtener un triunfo más para que el peor equipo de la NBA no inscriba su nombre en otra negra página. Y obtener esa simple victoria en sus últimos 12 partidos promete ser muy com plicado, pues nueve de ellos serán contra conjuntos con esperanzas de playoffs, incluyendo siete de visitante, uno de ellos que ya casi pueden dar por perdido en la Oracle Arena de Golden State, donde los campeones no pierden desde enero del año pasado.

Su única oportunidad de evitar ese deshonor vendrá del 5 al 10 de abril, cuando enfrentan a Pelicans, Knicks y Bucks en casa, tres equipos con marca perdedora y deshuaciados de playoff s, pero que con seguridad no querrán ser el hazmerreír y caer ante su abominable conjunto.