Tri de basquetbol siempre juega como equipo

La selección mexicana de basquetbol no cuenta con una varita mágica; trabajo, disciplina y constancia, las claves del éxito, que para algunos aún es cosa imposible

México se llevó el oro del Centrobasket en Tepic
México se llevó el oro del Centrobasket en Tepic (Mexsport)

Tepic, Nayarit

La selección mexicana tiene ya más de un mes reunida y todavía le faltan algunas semanas más. No ha sido fácil, ya que después de un tiempo en el Comité Olímpico Mexicano en el que solo había entrenamientos, el equipo viajó a Chihuahua para disputar un par de amistosos, antes de regresar a la Ciudad de México para medirse a República Dominicana y luego emprender camino hacia Tepic, Nayarit para el Centrobasket.

En el COM, el cuadro nacional tenía dos sesiones de prácticas, una por la mañana y otra por la tarde, pero al llegar al Centrobasket la rutina del conjunto que dirige el español Sergio Valdeolmillos cambió. Desde el domingo hasta anoche tuvo cinco partidos en cinco días y había poco tiempo para descansar.

"Es bastante pesado, se requiere de mucho gasto físico, pero también tenemos descanso y cosas así, llegamos bien al final", señaló el escolta Francisco Cruz, quien fue titular en todos los encuentros de la escuadra que fungió como local.

106 MINUTOS disputó Gustavo Ayón en la primera ronda del Centrobasket; fue el mexicano con más minutos.

La rutina, similar a la seguida en el FIBA Américas de Venezuela hace un año, comenzaba a las nueve de la mañana, cuando el equipo desayunaba reunido en el hotel de concentración, después la escuadra iba a un salón para tener la sesión de video en la que analizaba al rival que enfrentaba por la noche.

Luego llegaba el entrenamiento en una cancha cercana a donde se instaló, con duración de aproximadamente una hora y media para hacer estiramientos y tiros, y para "recuperarnos mentalmente", como arma el centro Adrián Zamora.

Tras la práctica, de regreso al hotel para la comida que también hacían todos juntos, como parte de la disciplina del coach, y luego llegaba un descanso de dos horas en las habitaciones, para luego emprender el trayecto hacia el Auditorio de la Gente, sede del torneo, a donde arribaban a las 18:30, hora y media antes del partido.

Después de cambiarse y una vez concluido el partido previo, el cuadro verde tomaba la arena para la entrada en calor, con sprints cortos y disparos a la canasta. En punto de las 20:00 horas locales comenzaba el duelo estelar.

Pero ahí no terminaba la jornada; tras el encuentro, entrevistas en la zona mixta, luego firmaban autógrafos y se tomaban fotografías con la gente, además de pasar por el salón VIP para comer alguna fruta o tomar bebidas hidratantes. Abordaban el camión para regresar al hotel, cenaban juntos y después para "los que tienen lesiones: hielo, tina, y luego a dormir", cuenta Zamora, "los días son largos, pero tenemos que hacer lo posible para recuperarnos y para estar listos para lo que sigue".

Todo para comenzar de nuevo a las nueve de la mañana. Disciplina que arrojó resultados positivos en la cancha tanto en Caracas como en Tepic y una rutina que terminó anoche tras la Final, aunque volverá a comenzar en los dos duelos que el equipo nacional sostendrá en Argentina, en los partidos que disputará en España, y después por supuesto en el Mundial, donde los juegos también son a diario.

"Si el coach necesita de nosotros en la cancha, ahí hay que estar, tratando de ayudar al equipo", concluyó Francisco Cruz.