Humanos a pesar de todo

Spurs de San Antonio venció a Miami Heat 110-95, en el primer duelo de la serie final por el título de la NBA

LeBron se acalambró en el ocaso del duelo
LeBron se acalambró en el ocaso del duelo (AFP)

Ciudad de México

Nunca quieres presenciarlo. Esos segundos de incredulidad que parecen estirarse en horas de agonía.

Independientemente de tu afiliación, o de a quién apoyes en la serie, nunca quieres que las finales se decidan por lesiones. Quieres que el destino se decida con ambos equipos jugando en la cumbre de sus poderes. Aprecias el deporte y todo el drama relacionado con él.

No recuerdo otra final donde el mejor jugador de una franquicia se lesionara en finales desde que 'Magic' Johnson se lastimara el tendón, sólo un juego después que su compañero Byron Scott, en la serie contra los Pistons en 1989.

Al final, sólo resultó que se trataba de calambres, resultado de jugar treinta y tres minutos en una arena donde se había descompuesto el aire acondicionado, y dudo que LeBron James se vea afectado sobremanera para el resto de la serie.

Pero el momento donde el ritmo de un partido, que no podía estar más parejo, se perdió para que LeBron saliera apoyado en brazos de compañeros y entrenadores, imagen definitoria del primer juego; más allá del bombardeo de triples por parte del Heat, el dominio del cuero periodo de Danny Green, o el virtuoso juego de pies que expuso Dwyane Wade en el primer cuarto.

A veces, los momentos más sorprendentes e inesperados de cualquier deporte no son las hazañas prometeicas, donde estos titanes le roban el fuego a los dioses, sino los lúgubres recordatorios de que, a pesar de una aparente invulnerabilidad, no dejan de ser humanos con debilidades evidentes.

No es la primera vez que LeBron batalla contra un agravio provocado por el calor. El cuarto juego de las finales del 2012 es otro ejemplo de esta aparente' kriptonita' del delantero del Heat, pero es la primera vez que vemos a James en un buen tiempo exponer esta peculiaridad que constantemente olvidamos aquellos de nosotros que nos gusta obcecarnos en la hazaña hiperbólica: mostrar debilidad.

El arco narrativo de LeBron es uno que lo ha llevado de salvador adolescente a paria traidor a campeón redimido. Es esta calidad proteica que lo ha convertido en una de las figuras más interesantes a seguir en cualquier deporte.

Lo más interesante será ver ahora cómo reaccionará, no sólo él y su equipo, sino los Spurs, quienes, a pesar de los avances del Heat, no perdieron la ventaja de local y han visto al mejor jugador del deporte mostrar flaqueza bajo las luces del escenario más grande y más caluroso, aparentemente.

Los Spurs difícilmente volverán a cometer tantos errores como en este. Corrieron con la suerte de haber escapado con la victoria.

El escenario está listo y no se podía poner más interesante la cosa. La rivalidad está más caliente que la arena sin aire acondicionado. Ya veremos qué pasa en el juego dos.

@chemasolari