Su presentación en sociedad

La campaña NBA comienza en 29 días, y luego de que LeBron James lo hiciera el viernes, ahora toca al resto de la Liga mostrar la cara que tendrán en este ciclo

Stephen Curry
Stephen Curry (AP)

Ciudad de México

Oficialmente la pretemporada comenzó con la declaración de guerra de LeBron James en su nuevo Big Three, el viernes; con la sesión de fotos de los campeones, Spurs de San Antonio, listos para emprender una tarea que nunca han logrado: ganar dos títulos consecutivos.

Ayer, el resto de los equipos de la NBA tuvieron su primer acercamiento cordial con los miembros de la prensa con miras a sus respectivas actuaciones en la campaña 2014-2015, la 69 de la Liga, que comienza el 28 de octubre con el duelo entre los Spurs y los Mavericks de Dallas, donde los cinco veces campeones recibirán sus anillos.

Pero ayer, el llamado Media Day, es el único día en que los jugadores dejan su estampa de competidores acérrimos incapaces de sonreír por lo concentrados que están en derrotar a sus respectivos rivales, y se convierten por un rato en los superhéroes que tanto admiran los fans.

Por un día, el protocolo de lo que deben decir y compartir en redes sociales, es transformado por James Harden bailando con su barba; por Dwight Howard enfundado en una capa de Superman, por algunos otros haciendo cosas tontas y sonriendo de oreja a oreja.

El momento es precioso para que los fotógrafos hagan realidad su sueño de tomar a estos hombres altos en poses fantásticas, en ángulos creados para fascinar, con pantalla verde de fondo para crear paisajes fantásticos después. Todo es cordialidad y camaradería, es el primer viso que reciben todos de los 30 equipos de la NBA, todo tiene que ser oropel y diamantina.

Es el único día en que los jugadores sacarán a relucir su lado circense, su Globetrotter interno y escondido por la seriedad en que tendrán que afrontar cada uno de sus 82 compromisos cuando todo comience a contar para el registro estadístico, algunos incluso aprovechan para vestir como padrotes de ghetto; y disfrutan, porque después las reglas de vestuario entrarán en efecto.

Stephen Curry y Klay Thompson de Golden State no tienen que payasear excesivamente, basta que muestren sus medallas de oro ganadas en España y notemos lo en serio que vienen este año.

Joel Embiid, la tercera selección del draft, domina el balón con la cabeza como una foca, y en el rincón aquel, el Thunder de Oklahoma City se presenta listo para esta vez terminar la tarea que no ha conseguido a pesar de tener al mejor anotador de esta época, Kevin Durant. Las sonrisas corteses desaparecerán pronto, el maquillaje de batalla ya está preparado y las lanzas afiladas. Pero siempre nos quedará este día en que por un breve instante todo fue una alegría insana por las figuras NBA... Antes de la guerra.