Raptors de Toronto, mucho por demostrar

El único equipo de Canadá ha surcado otra campaña regular de récord para la franquicia; sin embargo, su verdadero reto estará en los playoffs

Kyle Lowry está entregando la mejor campaña de su carrera en la NBA
Kyle Lowry está entregando la mejor campaña de su carrera en la NBA (Reuters )

Ciudad de México

La campaña pasada los Raptors de Toronto finalizaron con marca de 49-33, cuartos de la Conferencia Este, llegaron a playoffs con la etiqueta de ser el equipo que nadie quería enfrentar. Luego fueron barridos por Washington en una de las más decepcionantes series de playoffs en mucho tiempo. En serio decepcionante, cómo el nivel mental de los canadienses decae cuando el nivel recrudece y aunque la serie ante los Wizards era en el papel la más pareja, los canadienses eran favoritos. Afuera del Air Canada Centre las multitudes que no habían alcanzado boleto se reunían por miles en torno a una de las pantallas gigantes para seguir los partidos de sus Raptors.

La única franquicia fuera de Estados Unidos tiene una afición apasionada, al estilo de las franquicias de futbol soccer; Drake, un popular rapero, se ha autonombrado el campeón y porrista oficial del equipo, que del 12 al 14 de febrero celebrará las festividades All-Star por primera vez en su Arena; también será la primera ocasión en que se celebra fuera de Estados Unidos el evento.

Los Raptors tienen una identidad estilo Naciones Unidas (i el a la integración multirracial de la propia sociedad de Toronto) y su lema es el pegajoso We Are h e North (Nosotros somos el Norte), depredando un poco la fama de la casa Stark en la saga Game of h rones.

Pero la realidad es que la franquicia fundada en la expansión de la NBA en 1995, solo ha ganado una serie de playoffs, y fue en 2001. Desde entonces todo han sido salidas en primera ronda, los playoffs pasados fueron el segundo año en i la en que los canadienses fueron expulsados en su primer serie de postemporada, y eso tras completar las mejores campañas de la franquicia, de 48 y 49 triunfos.

El año pasado, su all-star Kyle Lowry desapareció ante los Wizards, que haciendo gala de experiencia, brutalizaron a Toronto y jamás le dieron oportunidad siquiera de competir. DeMar DeRozan, su otro all-star, también mostró lo lejos que está de ser un líder y cargar al equipo, y los miles de ai cionados que se resisten a dejar morir a la NBA en Canadá (la otra franquicia canadiense, en Vancouver, los Grizzlies, fracasó y se mudó a Memphis en 2002), encontró otra tremenda decepción.

Los Raptors, así, son algo análogo a los Bengalíes de la NFL: no importa lo bien que estén en campaña regular, es en playof s donde se verá si valen la pena. Los de Toronto ya no tienen sueños desorbitados, como llegar a la Final del Este, una ambición que debería estar a su alcance dado a que este ciclo son los segundos de la Conferencia, y proyectan más de 50 victorias. En lugar de ello, su meta inmediata es ganar una simple serie de playoffs, eso ya sería un avance.

Los Raptors han mejorado gracias a que Lowry ya se ha tomado en serio su papel de líder del equipo, se reportó con más masa muscular y ha sido desde el inicio de 2015-16, uno de los mejores point guards de la Liga. En agencia libre hicieron su consigna obtener a DeMarre Carroll, uno de los mejores defensivos perimetrales en NBA, y a Bismack Biyombo para sellar la llave, con ellos a bordo, los canadienses progresaron de ser la defensa 19 hace una temporada a la cuarta en 2015-16.

También reclutaron al armador Cory Joseph, pulido en San Antonio y al confiable delantero argentino Luis Scola, que se unió a un sólido elenco, con Terrence Ross, Patrick Paterson y la incógnita que es el lituano Jonas Valanciunas, con potencial de ser uno de los mejores centros en NBA.

Los Raptors no son buenos, son muy buenos y si fueran otro equipo sin la fama bien ganada que ostentan, serían favoritos del Este, pero su pasado los condena. Su entereza se verá hasta los playoffs, por lo que quizá, todavía no es tiempo de creer en ellos.