Thompson recibe visto bueno para jugar final de la NBA

Después de que Trevor Ariza, jugador de los Rockets de Houston le diera un rodillazo en la cabeza, Thompson podrá jugar las finales de la NBA

Momento en el que Trevor Ariza le da el rodillazo a Klay Thompson
Momento en el que Trevor Ariza le da el rodillazo a Klay Thompson (AP)

OAKLAND, Estados Unidos

Klay Thompson, escolta de los Warriors de Golden State, recibió la autorización para jugar en la final de la NBA, luego de sufrir una conmoción cerebral.

Los Warriors anunciaron el martes, después de su práctica, que Thompson completó el protocolo de pruebas de la NBA para casos de conmociones cerebrales y estará listo para jugar el primer partido de la final frente a Cleveland, el jueves.

"Sinceramente me siento estupendo", dijo Thompson antes de que se realizara el anuncio. "En este último par de días siento que he recuperado el aliento. Mañana es el último ajuste. Simplemente trato de controlar los nervios y la ansiedad, al menos hasta donde sea posible".

El jugador estelar se lastimó en el cuarto periodo del partido del 27 de mayo, cuando Golden State ganó la final de la Conferencia del Este ante Houston.

Originalmente, los médicos del equipo dieron a Thompson el visto bueno para que volviera al encuentro, tras recibir un rodillazo en la cabeza. El jugador no regresó a la cancha y comenzó a sufrir algunos síntomas de conmoción cerebral después del partido, informó el equipo.

A Thompson se le diagnosticó la conmoción cerebral el viernes, y se perdió dos días de práctica. Volvió a la cancha el lunes, sin experimentar síntomas.

"Ayer yo estaba muy confiado", comentó Thompson. "Lo de hoy fue como la cereza en el pastel".

La directora del sindicato de la NBA, Michele Roberts se dijo "mortificada" por el hecho de que Thompson hubiera recibido el permiso inicial para jugar pese a que se le diagnosticó luego la conmoción cerebral.

Thopson señaló que entiende la dificultad de diagnosticar conmociones cerebrales, y se mostró contento por el hecho de que pueda jugar después de la lesión.

"Era difícil, porque tenía mucha adrenalina", indicó. "Me sentía alerta y concentrado. Al final, ellos tomaron una gran decisión al evitar que jugara de nuevo".