Jorge Gutiérrez, el tercero a bordo

El movedor mexicano recibió hoy su segundo contrato de 10 días con los Hornets de Charlotte, a pesar de solo jugar en un partido durante el primero

Jorge Gutiérrez
Jorge Gutiérrez (Tomada de Twitter de Hornets )

CIUDAD DE MÉXICO

Los Hornets de Charlotte están en posición de dar un importante paso esta campaña e ingresar a los playoffs por primera vez desde 2014 y al parecer el base armador chihuahuense, Jorge Gutiérrez, forma parte de ese plan.

Como lo reportó el viernes pasado el Charlotte Observer, el equipo, con un espacio en la plantilla de 15 jugadores, tras la salida del tercer base del equipo, Brian Roberts (rumbo a los Grizzlies en el cambio que llevó al necesario escolta Courtney Lee a los Hornets), planea llenar ese hueco con Gutiérrez, que durante su primer contrato de 10 días, firmado el 19 de febrero, solo jugó en uno de cuatro posibles encuentros.

Todo equipo tiene que llenar la plantilla de 15 jugadores y tres de ellos permanecen inactivos, y los Hornets contrataron a Jorge Gutiérrez por 10 días dentro de el plazo para que el jugador pueda participar en la postemporada si es que llegan a esa instancia.

El segundo contrato es un formulismo, para ganar tiempo en caso de que haya un jugador con mejor perfil para la plantilla o lesiones o los entrenadores juzguen que el jugador no cumple los requisitos, pero los reportes señalan que tras el segundo contrato de 10 días, Charlotte le dará un contrato por el resto de la campaña al también armador de la Selección Nacional.

Con el coach Steve Clifford, los Hornets (30-28) han reemplazado el enfoque defensivo que ha ostentado la franquicia en el último lustro (desde que eran los Bobcats), en una ofensiva de flujo de balón que privilegia el ataque y el rompimiento rápido, un esquema en el que hacen falta guardias rápidos y es por ello que Roberts tenía un rol en el conjunto a pesar de que el titular es Kemba Walker y el primer cambio es Jeremy Lin.

Pero ese rol no era demasiado tiempo en duela, pues en 30 juegos con los Hornets esta campaña promedió solo 11.1 minutos por encuentro, y las rotaciones del coach Clifford son reducidas, por lo que no se espera que Gutiérrez rebase ese número de minutos en duela.

No es extraño tampoco que Jorge jugara solo cuatro minutos en la derrota de 114-103 en casa de los Cavaliers de Cleveland, líderes de la Conferencia Este, donde anotó cuatro tantos. El fichaje de Gutiérrez se dio durante la gira más larga del equipo en el año, donde visitaron Indiana (dos veces), Cleveland y Atlanta, equipos que podrían ser rivales en playoffs y que los Hornets necesitaban derrotar para ganar reputación en el Este más competido en mucho tiempo.

Los de North Carolina terminaron la gira cayendo ante Cleveland y Atlanta en encuentros en que tanto Walker como Lin acapararon los minutos en la cancha dada la importancia de los duelos ante conjuntos dominantes del Este; y más importante contra Hawks, que están un lugar arriba de ellos en la lucha divisional del Sureste.

Los Hornets inician esta noche otra serie de encuentros, en teoría más amables, en los que es más probable que Jorge tenga actividad, pues enfrentan a los Suns de Phoenix (equipo sin nada qué ganar este año) en su duela y luego viajan a Filadelfia a encarar al peor registro de la NBA.

El papel de un tercer movedor en la NBA no destaca tanto por los minutos que recibe en la duela, sino en servir de respaldo para dar descanso a los dos primeros movedores y estar listo para recibir la carga si llegara a haber lesiones, baja de juego o agotamiento del titular y primer cambio.

Sin embargo, algo que no ayuda a Gutiérrez es su reputación, bien ganada, en NBA de no ser un confiable tirador de tres puntos, ya que tanto Walker como Lin han progresado en ese departamento y uno de las fortalezas de este conjunto es su habilidad para espaciar la duela y disparar de tres.

Jorge, que en realidad la mayoría de su carrera en la Liga la ha jugado cumpliendo contratos de 10 días, necesita ser productivo en los minutos que tenga en duela, demostrar una buena e inteligente ofensiva de larga distancia podría ganarle la confianza de los entrenadores y disputar más minutos como escolta, una función que también conoce y llena competentemente.

El problema es que los Hornets cambiaron su filosofía de una defensiva (que curiosamente hubiera favorecido más a Jorge) a un enfoque más moderno de small ball, juego de circulación de balón, alegre desde la larga y media distancia y Gutiérrez ha demostrado ser un movedor más tradicional que es probable que dado el rol secundario, pueda conseguir el contrato por lo que resta de la temporada, ante la plaza vacante que tiene el conjunto.