El motor de Ayón

La estrella de la selección mexicana contó cuál es su motivación para mejorar como persona y basquetbolista 

Gustavo Ayón
Gustavo Ayón (Santiago Chaparro )

CIUDAD DE MÉXICO

Gustavo Ayón, jugador del Real Madrid y seleccionado nacional, tiene un motor para mejorar en el basquetbol: su hijo. En su primera temporada con el cuadro español, El Titán consiguió todos los campeonatos a los que los aspiraba: Supercopa, Copa del Rey, Euroliga y Liga.

Tras 20 años de sequía para los merengues en el certamen continental, Ayón fue pieza importante para reconquistar ese título europeo, y cuando se alzaron con el campeonato, Gustavo fue acompañado por algunos familiares, pero sobre todo por su hijo, lo que hizo que disfrutara más esa corona.

"Tuve la oportunidad de celebrar el segundo título con él en los brazos, el primero fue el Centrobasket. Hacerlo con mi hijo fue espectacular, verlo cómo celebraba, cómo gritaba, lo disfrute al 100 por ciento, porque observaba lo que hacía y celebró por mí, se veía muy feliz; también, por todo lo que rodeaba, 20 años que el Madrid no ganaba la Euroliga", declaró el nayarita con la voz entrecortada en entrevista con La Afición.

Con sus más 2.10 metros y 100 kilos, imponente y con voz grave, no puede ocultar lo importante que es su hijo: "Mi única motivación es el pensar todo el tiempo en él, en su futuro, eso me motiva a ser mejor persona y que se sienta orgulloso cuando sepan que hablan de su padre, o como él dice, de Tavo Ayón", respondió con una sonrisa.

El poste mexicano desea que su primogénito se dedique a lo mismo que él, pero le dará su apoyo, a pesar de que practique otro deporte: "Me gustaría que fuera basquetbolista, pero que juegue lo que quiera, siempre y cuando sea feliz y lo haga con responsabilidad".

A sus 30 años, Gustavo se consolidó como titular de la quinteta de Pablo Laso en el Real Madrid, y superó los problemas que vivió a su llegada al cuadro merengue tras el paso por la NBA: "Muy difícil, fue una temporada muy fuerte, mi primer año solo, la pasé mal los primeros meses, pero la ayuda de amigos y personas, de mis padres y de gente que estaba al tanto de mí me ayudó muchísimo, y saber que tengo una personita ahí, que a pesar de estar a kilómetros de distancia, me motiva día a día".

CON ASPIRACIONES

El 31 de agosto dará comienzo en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México el Torneo Preolímpico que repartirá dos boletos a los Juegos de Río de Janeiro 2016.

FIBA dio a conocer que la selección de Brasil no tendrá que buscar su pase al ser sede, lo que se abre la posibilidad de que los otros nueve equipos luchen por calificar.

"Se abre una oportunidad, hay que aprovecharla, tenemos a la ai ción, la ciudad y la altura en la que estamos entrenando, grandísimos jugadores que entregan el alma y dejan la piel en la cancha, debemos aprovechar para lograr ese objetivo de los Olímpicos. Es una gran opción que no debemos desaprovechar y si por alguna razón no se dieran las cosas, no será por nosotros, porque vamos a dejar todo en la cancha", platicó Ayón.

El primer rival de la selección mexicana será República Dominicana, que no contará con su estrella, el integrante de la NBA Al Horford. Gustavo ya imagina ese día con la afición.

"Se me pone la piel chinita de imaginar, de revivir lo de Tepic (en el Centrobasket), nunca había estado en un gimnasio en México con tanta gente, lo viví cuando vine con la NBA, pero no es igual, con la selección todos se ponen la playera. Tener toda la arena con 18 mil espectadores es algo que hay que disfrutar; estoy con mucha motivación y energía", concluyó.