España derrota a Francia 88-64

Los anfitriones suman su cuarta victoria y se aseguraron el primer lugar del grupo A del Mundial de Basquetbol


Parte de las acciones en el España en contra de Francia
Parte de las acciones en el España en contra de Francia (AFP )

Ciudad de México

En un partido menos brillante que contra Brasil, España derrotó a Francia por 88-64, sumando este miércoles su cuarta victoria en otros tantos encuentros y asegurándose el primer puesto del grupo A del Mundial de básquet, en el que es el país anfitrión.

Esta vez no fue Pau Gasol el mejor de los españoles, sino su hermano Marc, con 17 puntos y 6 rebotes, aunque el pivote de Chicago no estuvo lejos (15+4) para colaborar en la victoria de España, que se enfrentará al cuarto clasificado del grupo B.

Los franceses aguantaron las embestidas iniciales de los españoles (el triunfo por 19 puntos ante Brasil se cimentó en el primer cuarto) para llegar al minuto 10 con sólo tres puntos de desventaja (22-19).

Sin embargo, y sin jugar un partido tan completo como la víspera ante Brasil, lograron las primera ventajas importantes en el segundo cuarto hasta llegar con 10 puntos de ventaja al descanso (44-34).

Los españoles les tenían ganas a sus vecinos. A la tradicional rivalidad entre ambos países se unía que hace un año los franceses apearon a España en semifinales del Eurobasket, un torneo que acabaron ganando por primera vez en su historia.

Pero de aquel equipo faltaban este miércoles varios jugadores importantes como Nando de Colo, Alexis Ajinça y sobre todo Tony Parker, el base de San Antonio, el mejor jugador de la historia del básquet francés.

Tras el descanso el partido fue coser y cantar para los españoles, invictos en 'su' Mundial y grandes favoritos al oro junto a Estados Unidos.

Además de los Gasol, España tiene un conjunto potentísimo, con jugadores como Juan Carlos Navarro, Rudy Fernández o Serge Ibaka, que serían los primeros referentes ofensivos en la mayoría de equipos que participan en el Mundial.

Sin olvidar que cuenta con una tripleta de bases sin parangón, con Ricky Rubio, Sergio Rodríguez y José Calderón, muy diferentes entre sí pero muy complementarios.