¿Y cómo le hacen los Blazers?

Ocho de sus jugadores de la temporada anterior, incluyendo tres titulares pasaron a otros conjuntos, y aun así, Portland puede llegar a los playoff s

Damian Lillard, el nuevo jugador franquicia de los Blazers
Damian Lillard, el nuevo jugador franquicia de los Blazers (AP)

Ciudad de México

Comenzando por la gran injusticia de dejar fuera del Juego de Estrellas al armador de los Blazers de Portland, Damian Lillard, lo que ocurre en los Blazers es algo difícil de describir. En el periodo entre campañas, un equipo de 51 victorias perdió a su jugador franquicia, el cinco veces all-star, LaMarcus Aldridge (San Antonio) y su salida originó un éxodo notable:

Robin López y Arron Affl alo pasaron a los Knicks de Nueva York, Nicolas Batum a Charlotte, Wesley Matthews fue la gran contratación de Dallas, Steve Blake a Detroit, Will Barton a Denver y el equipo, cuyo dueño es Paul Allen, cofundador de Microsoft, parecía contento con poner el equipo en obra negra y evitar el impuesto de lujo. Su nómina está por debajo del máximo permitido y el equipo es uno de los más encendidos, con marca de 13-3 en los últimos 16, que incluye una paliza a Golden State, y son séptimos del Oeste.

45.8 REBOTES por juego, los que acumulan los Blazers de Portland, son quintos de la NBA en esa estadística.

Gran parte se lo deben a Lillard, que vive el año de su carrera, con promedios de 25.4 tantos, siete asistencias, un robo por juego y porcentajes de .427 desde la línea de te tres y anota tres triples por encuentro. El febrero de Lillard, según el Elias Sports Bureau, ya clasifi ca como la tercera mejor marca en la historia de la franquicia, con 29.8 tantos por juego, que se tradujeron en nueve victorias por solo dos descalabros, y el mencionado triunfo por 32 puntos, sobre el campeón.

El otro aporte inesperado es del escolta CJ McCollum, un casi seguro receptor del trofeo al jugador que más progresó de una campaña a otra, pues el escolta tomado como la décima selección del Draft de 2013, pasó de promediar 6.8 tantos la campaña pasada a 20.8 en ésta.

Pero donde en verdad se nota su progreso es en la cantidad de triples encestados, pues pasó de ser 149 de la Liga, con 55, a estar en novena posición en 2015-16, con 141 encestes Sumados a los de Lillard, llegan a 302, gran noticia para los Blazers, octavos en porcentaje de efectividad de tres y cuartos en triples por juego con 10.2. Es donde estriba el éxito de los Blazers, que el coach Terry Stotts, candidato a Coach del Año si logra calificar a estos Blazers, entiende lo que son las tendencias actuales y el gerente general Neil Olshey supo nutrir el esquema de Stotts con jugadores de bajo costo que pronto estarán fuera de la nómina si no producen.

61 MDD lo que gastan los Blazers en salarios esta campaña, el máximo permitido por la Liga es de 66 millones.


Como Mason Plumlee, antes con Brooklyn, Maurice Harkless (antes con Orlando), Allen Crabbe (otra revelación del small ball), y el delantero Al-Farouq Aminu, antes con los Clippers. Stotts tiene a su conjunto como la octava mejor ofensiva, 103.6 puntos por encuentro, y constituye un caso muy raro en la Liga, sobre todo para un equipo que parecía destinado a la Lotería Los Blazers aún pueden perder la postemporada, pues de sus 21 encuentros restantes, comenzando hoy contra Nueva York, disputan 14 contra equipos con marca ganadora, incluyendo dos contra Golden State, en la Oracle Arena, donde los de Oakland no han perdido ninguno en el año y seguramente tendrán sed de venganza por la paliza que les propinaron los Blazers.

Quizá su mejoría desaparezca pronto y tengan que pisar la realidad o sigan esta historia de cuento de hadas, pero al momento, los Blazers son un ejemplo de ingenio en la edificación de una franquicia y con el incremento del tope salarial la siguiente campaña, estarán en el mercado por las estrellas para volver pronto a ser contendientes en el salvaje Oeste.