Los 5 mejores concursos de clavadas NBA

A lo largo de 29 ediciones, el Slam Dunk de la NBA, que celebrará su edición 2015 este sábado en Nueva York, ha sido un momento anhelado en el calendario de la campaña y uno de los instantes más influyentes en la evolución de este deporte

Shawn Kemp
Shawn Kemp (AP)

Ciudad de México

Establecido en 1984 para extender las festividades que rodean al Juego de Estrellas, el concurso de las clavadas, o Slam Dunk Contest, es el instante cumbre del llamado Sábado de las Estrellas. Desde ese primer campeón, Larry Nance, hasta el más reciente, John Wall, el año pasado, este certamen se trata de elevación, explosividad, pero sobre todo creatividad y ahora teatralidad, que la falta de esto último originó que no se celebrara en 1998, cuando se pensaba que estaba muerto o que ya a nadie le interesaba.

En 1999 se suspendió junto con el Juego de Estrellas debido a la huelga de jugadores que obligó a una campaña de 50 juegos.

El regreso fue atronador en 2000, con Vince Carter ejecutando las que posiblemente son las mejores clavadas de la historia, y desde entonces, se ha celebrado sin interrupción, es uno de los instantes más esperados de toda la campaña NBA, con distintas reglas para hacerlo más interesante, aunque a veces con un efecto adverso, lo que ha originado a que el formato tradicional se ejecute otra vez en la versión del próximo sábado.

Cualquier "Top Five" que trate de encapsular la grandeza del Slam Dunk Contest es subjetivo y puede pecar de injusto. A continuación una lista de cinco de los concursos más influyentes en la historia.

5

Shawn Kemp, 1994

Primero vino "Doctor J", Julius Erving, que inspiró a Michel Jordan con su actuación de 1976 en la ABA. Pero uno de los que han influido en el actual estilo de clavar el balón es Shawn, el "Doctor J", de la actual generación de clavadores.

Aunque lo mejor de Kemp parece encontrarse en sus clavadas en partido, el famoso "Reignman" de los Sonics de Seattle, participó en 1994 en un duelo contra el llamado "Baby Jordan", Isaiah Raider, y perdió en la ronda final, pero dejó unas de las clavadas más brutales en los anales del concurso. Posiblemente el estilo de los jugadores de este concurso anunció el prototipo de atleta ideal en la NBA en la época presente.

4

Spudd Webb, 1986

Los bajitos también saben clavar. Es lo que demostró el diminuto Spudd Webb en la edición de 1986. Tal vez fue la sensación de novedad; de ver elevarse a un jugador de baja estatura, pero lo de Spudd fue relevante, porque le quitó el aura al deporte de que era exclusivo de los hombres altos y con brazos largos.

Para muchos, Spudd hizo progresar el basquetbol hacia otras latitudes por esa exhibición en el Slam Dunk. Tanto así, que fue homenajeado en 2006 por el tres veces campeón Nate Robinson (1:75), que tuvo la ocurrencia de sacarlo del público ponerle el jersey de los Hawks y saltarlo.

Así de histórico fue lo que logró ese "diminuto" hombre de 1:70.

3

Dwight Howard, 2008

El duelo entre Dwight Howard, entonces con el Magic de Orlando y Gerald Green (entonces campeón defensor), el único que ha ganado tres veces el concurso, señala uno de los instantes más creativos en el recuento histórico, además de esa característica de la teatralidad.

Howard, usurpando el mote de "Superman" a Shaquille O'Neal, se atavió como el superhéroe para conseguir el momento de la noche. De ahí a Blake Griffin saltando un KIA (con todo el comercial incluido) en 2011, mientras una orquesta interpretaba "I Believe I Can Fly" ("Creo que Puedo Volar") de R. Kelly, solo había un paso. Refleja, quizá, el estado actual del concurso, donde el factor del teatro es tan importante como los básicos de elevación y explosividad, para designar un campeón.

2

Vince Carter, 2000

Ya nadie creía en el Slam Dunk, luego vino Vince y todo renació. Las simples expresiones del ex jugador de Rockets de Houston, Kenny Smith, narrando el evento, lo dicen todo. Luego de que Vince Carter realizó su primera clavada, el excelso narrador expresó: "Let´s Go Home!". Sin duda. La edición de 2000 fue el show de Vince, "Vinsanity", que después sería famoso por retirar (textualmente) a Frederic Weis en los Olímpicos de Sídney en 2000.

Desde meter el codo en el aro, hasta la clavada asistida con Tracy McGrady, Vince devolvió la dignidad al arte de clavar el balón y no ha habido un atleta con ese talento desde entonces, incluso el mismo Michael Jordan y Dominique Wilkins lo han admitido, lo cual no es poco.


1

Michael Jordan, 1988

Es el CONCURSO por autonomasia. Jordan tenía cabello, y su creatividad y elevación comenzó a sugerir que en verdad se suspendía en el aire, creando además la icónica imagen del "jumpman", en sus productos. Eran tiempos en que el concurso a pesar de que ya había dado grandes estampas, estaba limitado a los fans del baloncesto. Michel Air Jordan obligó al mundo a ver a la NBA.

Y derrotó al campeón de 1985, a una fuerza imparable de la naturaleza, el llamado "The Human Hightlight Film", Dominique Wilkins. Este certamen llevó a las clavadas a una forma de arte que inspiró a generaciones de excelsos clavadores a mantener la tradición viva, solo para tener un instante como el que Michael y "Nique" le regalaron a la posteridad.