Ahora sí, a temerle a los Cavs

La llegada de Kevin Love a Cleveland y la incertidumbre que significan Indiana y Chicago dejan el Este al alcance del equipo de LeBron James

LeBron James con los Cavs de Cleveland
LeBron James con los Cavs de Cleveland (AP)

Ciudad de México

De pronto LeBron James tiene su propia potencia a punto en Cleveland. Con la anunciada llegada de Kevin Love al conjunto de Ohio, los Cavs han conseguido su propia versión del Big Three, con el cuatro veces MVP, James, y el novato del año de 2011-12, Kyrie Irving, que para muchos augura ser uno de los mejores movedores de la NBA en los próximos años.

Tanto mejora las probabilidades del equipo Love, que su llegada los convierte hipotéticamente en contendientes por el título, y algunas proyecciones los colocan camino a ganar 63 partidos la próxima campaña, un ciclo después de haber completado marca de 33 victorias y un total de cuatro temporadas sin playoffs.

Si el equipo estuviera en el Oeste tal ejercicio parecería futil, pero en el Este, ante la grave lesión de Paul George, el líder de los Pacers de Indiana, y ante la incógnita que será la salud de Derrick Rose de los Bulls de Chicago, los Cavaliers se han convertido en favoritos en una conferencia que el año pasado tuvo récords históricos de mediocridad y el próximo ciclo amenaza con repetir tendencia.

Los Cavs, sin embargo, intentarán algo muy complicado con su nuevo plantel y David Blatt, su nuevo entrenador con 20 años de experiencia en el basquetbol internacional, pero ninguno en la NBA.

Ahora, James cae a un equipo más convencional, con delantero, centro y movedor tradicional; nada de eso había en Miami en donde él hacía por momentos todas esas funciones. Su reto es reinventar su juego para darle cabida a los talentos de sus nuevos compañeros: un centro-delantero muy proclive a tirar triples (Love) y un movedor elusivo que busca la penetración y a veces se olvida de pasar el balón (Irving). Es también su reencuentro con Anderson Varejao, un centro de una inteligencia notable para el juego.

Si algo aprendió James de siete años remando solo en Cleveland (y cuatro en Miami llegando a la Final en fila), es que se necesitan importantes actores de reparto para aspirar a algo, y es posible que este equipo también los tenga cuando comience la campaña 2014-15 a finales de octubre.

La contratación de James, ya llevó a las redes del equipo al triplero Mike Miller, pieza importante para los dos campeonatos de Miami, y a James Jones, otra arma perimetral que le da ese recurso a los recargados Cavs.

Con James al mando (y si Ray Allen opta por jugar un año más en la NBA, lo hará con su amigo LeBron), los de C-Town tienen la veteranía cubierta y pueden pensar en desarrollar a promisorios talentos como Dion Waiters y Tristan Thompson.

En Cleveland el autonombrado King tiene a su disposición un escuadrón joven que cuando se acople será uno de los mejores espectáculos de la Liga; además, el efecto de la llegada de Love aún no termina y los Cavs aún pueden apuntalar su proyecto con talento vía agencia libre.

Si todo les marcha bien, James y compañía tendrán oportunidad de pelear por un trofeo de campeón en el primer año del regreso del hijo pródigo.