Ben Simmons, ¿listo para NBA?

La comparación con LeBron James es justa, incluso hasta en aquello que el australiano de 19 años necesita afinar para tener éxito en el nivel profesional

Ben Simmons, ¿listo para NBA?
Ben Simmons, ¿listo para NBA? (AP)

Ciudad de México

Ben Simmons, el delantero de 19 años de la Universidad de LSU ha causado sensación en la que se anuncia como su única campaña en el nivel colegial de los Estados Unidos, pues tal parece que el jugador australiano es un producto listo para el máximo nivel de baloncesto del planeta.

Y lo de Simmons ocurre cuando se han reanudado las discusiones sobre si es viable que los jugadores universitarios sean seleccionados en el Draft de la NBA a los 20 años, un año después. Para muchos, un año más en el collage ayudaría a que Simmons y tantos otros adquirieran una mayor madurez para desarrollar sus talentos y quizá un tiro exterior que ya es imperativo en la Liga profesional actual.

Simmons impresiona con ese juego de point forward que LeBron James ha convertido en sinónimo de dominio durante su carrera. Porque un jugador que mide dos metros, ocho centímetros (quizá un poco menos sin los tenis), ataca el aro como si fuera un guardia y es de hecho el armador de LSU, creando ese "efecto LeBron" en el que el jugador es imparable uno a uno por todo su instrumental y rapidez para acercarse al aro y usar pantallas altas.

Y lo que sucede es que cuando el equipo rota a otro hombre para ayudar en la defensa de Simmons, alguien queda solo en el perímetro y de pronto los Tigers de la NCAA lucen como los Heat de Miami de James, que llegaron a cuatro Finales en fila y ganaron dos campeonatos seguidos o los Cavaliers de esta temporada.

Además, en rompimiento es espectacular ver cómo gana el rebote y sus compañeros corren su carril para esperar uno de sus pases, por mucho una de sus habilidades que ya están muy desarrolladas y se pueden trasladar perfectamente a la NBA.

IMPACTO INMEDIATO

En sus primeros cinco partidos como Tiger de LSU, Simmons promedió 16.2 puntos por juego y 14.4 rebotes, mientras algunos de sus pases al perímetro eran desaprovechados por sus compañeros y su habilidad para conseguir puntos bajo el aro le permite disfrazar el hecho de que no tiene un tiro de distancia (¡Ni siquiera de media) efectivo. Eso es lo que lo condenaría en la NBA, donde James no pudo ganar títulos sino hasta que desarrolló un tiro y se volvió "indefendible" cuando está en sintonía con compañeros más que competentes; y más en esta época basada en espaciar la duela.

Y es que Simmons, nacido en Melbourne en 1996, es un pasador muy completo y eso hace que equipos como los Sixers de Filadelfia o los Lakers de Los Ángeles se emocionen ante la posibilidad de tener a un jugador que puede resultar tan letal en los actuales sistemas de juego que tanto han puesto en boga los Warriors de Golden State, basados el small ball.

Es por ello que hasta cuando le dijeron al mismo LeBron que existía esa comparación entre Simmons y él (bueno, es obvia), el dos veces campeón y cuatro veces MVP de la NBA, expresó que no tenía ningún inconveniente con que lo dijeran y que le agradaba. Y es que LeBron ha sido seguido como una suerte de mesías de su deporte desde que estaba en la secundaria y saltó de la preparatoria o high school, al nivel profesional en el Draft de 2003.

Simmons, por su parte, llegó a Estados Unidos hace tres años y destacó en la Academia de Montverde en Florida, llevando a su escuela a triunfar en tres títulos nacionales consecutivos a ese nivel, bajo el mando del coach Kevin Boyle. Lo que hace creer que bien podría estarse gestando la historia otra vez, es la clase de línea estadística que Simmons ha promediado en encuentros importantes.

Ben Simmons ante Marquette

Por ejemplo, contra Marquete, el 23 de noviembre, el australiano finalizó con 21 puntos, 20 rebotes y 7 asistencias, aunque en derrota, ya se puede apreciar algo del dominio brutal que James usó para destacar en el high school en su momento, solo que Simmons ya hasta con universitarios, por lo que se podría desprender que el aussie podría convertirse algún día en la siguiente evolución de un fenómeno de la naturaleza como James.

NO TAN DEPRISA...

Los scouts han elaborado una cuidadosa descripción de este fenómeno y a todas luces se puede concluir que Simmons es más bien un movedor en el cuerpo de un delantero de poder. Y es esa capacidad para entender todo su potencial lo que llevará tiempo. Pues al ser un jugador que busca pasar primero, alimenta a sus compañeros y prefiere dar el pase a anotar él los puntos.

De hecho, Simmons toma 20.8% de los tiros de su conjunto, lo cual podría interpretarse como una virtud, el hecho de que este chico prefiera distribuir el balón y el éxito del equipo al personal; pero en un jugador en pleno desarrollo, que puede ser una auténtica fuerza de la naturaleza que cambie el destino de la franquicia a la que llegue, ese talento de entender el balance de sus capacidades puede desarrollarse aún más y él afectar la ofensiva algo que James no entendió en muchos años.

Además su defensiva aún deja mucho qué desear y aunque el joven es toda vez extraordinario ya en este momento, algunas áreas de su basquetbol todavía están en obra negra. Simmons aún no ha anunciado si quiere aprovechar esta bonanza en la que fue colocado como el prospecto número uno para el Draft que se celebrará en junio y aún existe la posibilidad de que decida quedarse otro año para afinar aquello que LeBron pasó más de siete tratando de entender en el seno de la Liga más competitiva de baloncesto del mundo.