Atlanta levanta la mano

Los Hawks se han convertido muy pronto en un contendiente capaz de vencer a los conjuntos favoritos del Este, e incluso a los mejores del superior Oeste

El All-Star Paul Millsap, líder de los Hawks
El All-Star Paul Millsap, líder de los Hawks (Reuters)

Ciudad de México

Calladamente, los Hawks de Atlanta (22-8) son los número dos de la Conferencia Este y han demostrado que pueden enfrentar a los equipos contendientes del Oeste; con marca de 7-2 contra esos conjuntos y las dos derrotas fueron en juegos cerrados.

Atlanta ha mostrado un estilo de juego que muchos observadores equiparado al de los Spurs de San Antonio.

Y hay razones de sobra para afirmarlo, para empezar por el hecho de que su entrenador, Mike Budenholzer, -esta campaña en su segundo ciclo con el equipo-, pasó 19 años en el staf de Gregg Popovich antes de recibir su oportunidad el año pasado.

7 DOBLES dobles los registrados por Paul Millsap en lo que va de la campaña.

El coach Budenholzer ha creado un equipo que consigue altos porcentajes de efectividad (una de las claves para triunfar en el baloncesto moderno) una estadística que señala capacidad para buscar intentos de tiro inteligentes. Su flujo de balón es una de las razones por las que su repentino alzamiento como rival en el Este no debe tomarse a la ligera.

Su número de asistencias por partido iguala al de Golden State, primer lugar de la NBA, con 25.7. Su porcentaje de efectividad de media distancia es 46.7 (quintos) y el de triples está en 37.3 (sexto), con una marca de 9.3 tiros de tres conseguidos por compromiso.

Donde es vistoso Atlanta es en que casi cualquiera de sus miembros puede anotar de tres. De hecho sus tres delanteros son capaces de crear espacios para las penetraciones de Jef Teague, Dennis Schroder y Shelvin Mack, pues juegan desperdigados por DeMarre Carroll y Mike Scott pueden anotar de tres y atacar el aro, incluso tomar el tiro de media distancia.

24 LUGAR el que ocupa Atlanta en asistencia a su duela, la Philips Arena. Año con año es de los más bajos de la NBA.


Esa versatilidad hace que cuando el juego mental de Atlanta funciona, los equipos rivales se enfrenten a un conjunto que tiene muchas formas de dañar a su rival.

Y la cereza en el pastel es Kyle Korver, un prodigioso tirador de tres que está en el mejor nivel de su carrera y ha llevado el juego que popularizaron Reggie Miller y Ray Allen, de desmarcarse por medio de pantallas para tirar de tres, al siguiente nivel.

Korver lidera la Liga en porcentaje de triples (.515), es tercero en triples anotados (86) y proporciona ofensiva instantánea.

Y Atlanta luce aún más peligroso con el centro dominicano Al Horford de vuelta e inspirado por la mejoría de su conjunto. La campaña pasada, Atlanta arañaba las primeras posiciones de la Conferencia, luego vino una lesión de pectoral de Horford que finalizó su año y el equipo abandonó gradualmente sus altas aspiraciones.

Con Al sano, los Hawks tienen de regreso a un centro capaz de anotar el tiro de media con precisión, jugar de espalda al aro y a alguien perfecto para el juego de pick and roll con Teague (un casi seguro All-Star este febrero) y Schroder, que ya demostró que puede cargar el equipo.

Al comienzo de la temporada era una idea aventurada que los Hawks siquiera figuraran en la pelea, pero al momento, incluso suenan como el equipo que podría salir del Este a una Final de la NBA. El equipo no solo parece un suceso del momento, lo que se está construyendo en Atlanta parece un contendiente para temporadas futuras.