Las principales incógnitas del GP de México

La altura de la Ciudad de México se podría convertir en un inquietante para las escuderías, ya que de ella depende el funcionamiento de los monoplazas durante la carrera

Vista del Autódromo Hermanos Rodríguez
Vista del Autódromo Hermanos Rodríguez (Mexsport )

CIUDAD DE MÉXICO

La Ciudad de México se encuentra a tres días de recibir la antepenúltima carrera del campeonato 2015 de la Fórmula Uno, una sede que ha traído una serie de interrogantes debido a que es una pista nueva para los pilotos y las dificultades que pueda generar la altura de la capital mexicana.

LA ALTURA, LA PREOCUPACIÓN PRIMORDIAL

La urbe mexicana se ubica a 2 mil 250 metros sobre el nivel del mar, esto ha preocupado a los equipos, ya que generará más desgastes en los monoplazas durante este fin de semana por la perdida de oxígeno, a diferencia de otras ciudades donde los pilotos han corrido, por lo que se convertirá en la prueba más difícil del año.

La altitud provocará que los autos tengan menor potencia, y aquí será esencial que los turbos trabajen más en la quema del combustible, el cual genere mayor potencia, es por eso que los vehículos que circulan en la capital mexicana necesitan un turbo especial.

Este factor se convierte también en un desgaste para los pilotos, quienes no están acostumbrados a recorrer circuitos con alturas como estas, teniendo como consecuencia que el cuerpo genere un mayor cansancio en los conductores; la preparación física y mental será fundamental en esta prueba que estuvo ausente por 23 años.

EL NUEVO TRAZO DEL AUTÓDROMO

El Autódromo Hermanos Rodríguez, sufrió una serie de cambios, el cual cuenta actualmente con una longitud de 4 mil 305.88 metros, y se convertirá en una nueva prueba más para las escuderías.

La pista recibió un recubrimiento de nuevo asfalto, por lo que será muy lizo y necesitará unos neumáticos blandos y medios. En la recta principal los corredores podrán llegar hasta una velocidad de 320 kilómetros por hora, siendo el segundo circuito más rápido, después de Monza.

El trazo dentro del Foro Sol se hizo más lento. Se adaptaron más combas con combinaciones lentas, rápidas y cerradas, por lo que ayudará a que los conductores puedan rebasar más fácil.

Uno de los cambios más significativos se hizo en la curva peraltada, la última antes de la recta principal; esta era muy pronunciada y se había convertido en un peligro dentro del circuito, fue ahí donde el mexicano Ricardo Rodríguez perdió la vida.