La escudería Manor, una incógnita en F1

La décima escudería de la máxima categoría para este año no participó en los entrenamientos previos y su monoplaza 2015 no ha corrido en pista.


Escudería Manor, Fórmula 1
Escudería Manor, Fórmula 1 (AFP )

Ciudad de México

Marussia entró de última hora a la temporada 2015 para completar la parrilla de diez equipos y 20 automóviles, con un nuevo nombre, Manor F1, al ser adquirida por el empresario británico Stephen Fitzpatrick, quien es el dueño de la compañía Ovo, de energía, y quien realizó una inversión de más de 44 millones de dólares.

Sin embargo, todo han sido problemas para el equipo que primero tuvo la intención de correr con el chasis de la temporada pasada, pero la petición fue denegada por Fórmula Uno, por lo que el automóvil se ha fabricado al vapor, con la estructura del 2014 y solo algunos ajustes.

Las autoridades de la máxima categoría autorizaron apenas el jueves al nuevo equipo participar en la primera carrera de la campaña 2015, aunque sus directivos han reconocido que estarán lejos de competir con el resto, al menos de inicio.

En el arranque oficial de la campaña, con las primeras prácticas libres en Australia, el monoplaza no salió a pista, ya que el software 2015 no se ajustó al automóvil del año anterior, por lo que su rendimiento es una incógnita.

 El inicio de la campaña pasada de Marussia había sido positivo. Por primera vez en la historia, y con todos los cambios de nombres sufridos, la escudería consiguió sus primeros puntos en la carrera de Mónaco, cuando el francés Jules Bianchi terminó noveno, por delante de autos como el McLaren del danés Kevin Magnussen o el Ferrari del finlandés Kimi Räikönen.

Ese cruce de meta dentro de los puntos significó oxígeno puro para un equipo que ha sufrido desde su nacimiento, y parecía marcar una nueva era.

No obstante, las malas noticias no tardaron en llegar, y en la carrera de Japón, Bianchi sufrió un grave accidente al estrellar su Marussia con una grúa que retiraba el auto de Adrian Sutil; el piloto francés fue trasladado de inmediato a un hospital y hasta hoy se mantiene en estado de coma en una clínica en su país natal.

Tras la tragedia, Marussia corrió con un solo auto en Rusia, y luego no se presentó en Estados Unidos, Brasil y Abu Dabi debido a problemas financieros que la afectaron también durante la pretemporada, hasta que apareció el dinero necesario.

 Los pilotos para este año serán dos promesas, el británico William Stevens, quien compitió en Caterham en el último Gran Premio del año anterior y quedó en el lugar 17, y el español Roberto Merhi, de 23 años, quien era el conductor de pruebas de esa misma escudería, ya extinta.

Los problemas no han terminado para el equipo, que ha construido el automóvil ya en Australia y no ha tenido tiempo para probarlo.

El reto para Manor esta temporada se reduce a poder participar en todos los Grandes Premios y que ni los accidentes ni la quiebra la alcancen.