Reinventando al campeón

El equipo Citroën dominó durante una década el World Rally Championship, pero después de la salida del legendario Sébastien Loeb, sus sustitutos no pudieron con el peso, por lo que la escuadra dio un giro y contrató a nuevos pilotos con el objetivo de, en el corto plazo, volver a competir en el serial

Rally México
Rally México (Mexsport)

León, Guanajuato

Durante nueve años los autos de la marca francesa Citroën eran la envidia del Campeonato Mundialde Rallies. Gran parte de los pilotos querían ser el compañero del francés Sébastien Loeb, múltiple monarca de la serie, y compartir un poco del éxito de unad e las combinaciones más exitosas del deporte; sin embargo, como la historia lo ha demostrado, hasta los más grandes imperios han caído.

El 2013, con Loeb corriendo solo en cuatro pruebas seleccionadas como un adiós de la serie, fue el año en que la escuadra que lo vio crecerconoció lo que era ser humillado.Su principal rival, Volkswagen casi los duplicó en el calendario,mientras únicamente pudieron tomar tres victorias, dos de ellas con Seb y una más con el español Dani Sordo. El reinado de casi una década llegó a su fin de forma súbita."Demostramos en varios eventos que el coche, el DS3, era bueno. Dani ganó un rally, pero creo que los pilotos no tuvieron un buen año. Mikko Hirvonen no logró lo esperado, no fue el mejor año, porque él debía ser el líder del equipo, tiene el nivel, pero no lo demostró en 2013”, expresó Yves Matton, director deportivo deCitroën en entrevista durante el Rally México.

Matton no niega que se sintió decepcionado cuando el finlandésMikko Hirvonen, un hombreque le había peleado el título aSébastien Loeb con un equipo demenores prestaciones como Ford, no pudo tomar las riendas como ellos esperaban.

“Él no cumplió con las expectativas.Empezó muy bien en Suecia, rápido, pero no consiguió el triunfo y esperábamos grandes cosas de él. Nunca pudo ir a un buen ritmo, cometió errores y eso afectó su motivación y fue difícil para él mantenerla, cargar con el peso ytratar de conseguir el objetivo dela corona”, señaló.

El directivo reconoció que la partida de Loeb fue un dura carga en su contra: “Sébastien era el líder del equipo. Cuando nosotros lo perdimos sí fue un golpe”.

Ante ello, Matton realizó una limpieza total en la escudería y contrató a dos hombres nuevos para sustituir a quienes no pudieron con el paquete.

Por un lado escogió al irlandés Kris Meeke, un piloto de 34 añosde edad, quien afronta su primera campaña completa en el WRC tras el fracaso del proyecto MINI unos años atrás, cuando él debía ser uno de los pilotos titulares y ante la falta de presupuesto no loconsiguió.

Junto a él, el noruego de 26 años Mads Ostberg fue reclutado por lamarca francesa tras haber logrado dos top cinco en la clasificación general en los últimos dos años con una escuadra privada.

“Ellos son el futuro, la nueva generación de los rallies. Mads es muy joven, apenas tiene 26 años;Kris no lo es tanto (34), pero lo han hecho bien y no habían tenido una buena oportunidad para demostrar su talento. Ahora les estamos dando las herramientas para que lo hagan y se conviertan en la referencia del futuro”, indicóel directivo, quien no piensa en pelear este año por el título contra Volkswagen y su piloto estrella, el francés Sébastien Ogier.

“Tenemos diferentes expectativas respecto al año pasado, no pensamos en ir por el campeonato. Tenemos dos pilotos con experiencia,pero que aún deben tener más preparación e ir paso a paso para desarrollar el coche. El objetivo es conseguir buenos resultados y pensar en, de nueva cuenta, ser contendientes para el 2015”.

Por ahora sus dos pilotos han sumado un podio cada uno de ellos en las primeras dos fechas del mundial, mientras que la etapade México ha sido especialmente difícil al haber dejado fuera de contención por el podio tanto a Meeke como Ostberg, pero la misión es clara: adquirir experiencia y no precipitarse.