Toro Rosso, huele a espíritu adolecente

 Toro Rosso inicia una etapa de renovación entregada al desarrollo de sus jóvenes pilotos Max Verstappen y Carlos Sainz; cualquier punto es bueno.


Los jóvenes pilotos, Carlos Sainz Jr. (izq.) y Max Verstappen (der.)
Los jóvenes pilotos, Carlos Sainz Jr. (izq.) y Max Verstappen (der.) (AFP)

Ciudad de México

Dicen que se trata de renovarse o morir, pero para muchos la escudería italiana busca lo segundo. No es ocioso que uno de sus directores, Steve Nielsen, haya huido a Williams.

Y es que la perspectiva de siquiera ganar un punto en la temporada 2015 es complicada con el piloto de 17 años Max Verstappen y el español Carlos Sainz Jr., pues no tienen experiencia en el máximo serial y se enfrentan una era en la que hasta Ferrari, Red Bull, Williams y McLaren podrían considerarse como mendigos esperando migajas de la mesa del rey Mercedes.

La perspectiva de Toro Rosso, como segundo frente de la escudería Red Bull y quizá una suerte de escuela de pilotos avanzada es todavía menos halagadora, toda vez que en 2014 se despidieron del francés Jean Éric-Vergne y del ruso Daniil Kvyat.


Muchos han criticado la decisión de Jos Verstappen de poner a su hijo Max ante tanta presión, siguiendo la tendencia que se está dando en otras categorías automotores, como Nascar, donde el afán de renovación los hace correr con pilotos cada vez más jóvenes y en un deporte que es por definición de alto riesgo.

Su padre corrió 101 carreras de Fórmula 1 y Jos está convencido de que su hijo es capaz de comenzar una promisoria trayectoria, siendo el piloto más joven de la historia en debutar en la F1. Con un tercer lugar en la Fórmula 3 (10 victorias), 2014 fue una especie de año de aprendizaje en el que asistió a la mayoría de las carreras como piloto de pruebas y para unos, incluyendo su padre Jos, solo se está retrasando su desarrollo.

Ya se le compara en estilo y forma con Valtteri Bottas, que también ganó la Eurocopa Renault en 2008. Lo otro es el plan a largo plazo, pues Toro Rosso descubrió a la revelación Kvyat y este año ya se encuentra en el contendiente Red Bull.

Parece ser la misma historia de reclutamiento de talento con el español de 20 años Carlos Sainz Jr. Carlos fue campeón el año pasado en la Fórmula Renault 3.5 (9 victorias) y para unos es la siguiente gran revelación del automovilismo.

Toro Rosso sabe perfectamente a qué juega, como una escudería cuya tarea es ser el primer frente de Red Bull y ofrecer duras horas de vuelo buscando dar una buena pulida a auténticos diamantes en bruto como Max y Carlos.

De tal forma que si Daniel Ricciardo y Daniil Kvyat, los dos conductores de la firma de bebidas energéticas no cumplen las altas expectativas, uno de ellos podría ocupar su lugar tan pronto como el próximo año.