Ogier tiene en Cataluña segunda oportunidad de ganar el mundial

El francés podría revalidar el campeonato en la penúltima prueba del Mundial en el Rally de Cataluña si consigue un punto más que su compañero en Volkswagen y máximo competidor, Jari-Matti Latvala.

Sebastien Ogier se llevó el Rally de Cerdeña
Sebastien Ogier se llevó el Rally de Cerdeña (AFP )

BARCELONA, España

El francés Sebastien Ogier (Volkswagen Polo-R) tendrá en el Rally de Cataluña, que se disputará de jueves a domingo, la segunda oportunidad de proclamarse campeón del mundo de la categoría, después de perder la primera en Francia, al acabar en 13ª posición.

Para ser campeón, Ogier, vigente campeón del mundo, debe simplemente acabar por delante de su compañero de equipo y principal rival al título, el finlandés Jari-Matti Latvala, distanciado en 27 puntos tras su victoria en el pasado Rally de Francia, a falta de disputar dos carreras (Cataluña y Gran Bretaña).

Tras ganar el rally de Australia a mediados de septiembre, Ogier aventajaba a Latvala en 50 puntos y estaba a un paso de lograr su segundo mundial consecutivo.

"50 puntos de margen son interesantes, pero mi abandono en Alemania (en la carrera anterior a Australia) me recuerda que puedo perder rápidamente la ventaja", dijo Ogier antes de disputar 'su' rally en Alsacia.

En la prueba francesa, Ogier solo pudo ser 13º, sumando los tres puntos de la Power Stage, por los 26 alcanzados por Latvala gracias a su victoria final (25) y uno en el tramo especial (Power Stage), reduciéndose la diferencia entre ambos en el campeonato a 27 puntos.

El francés perdió 'su' rally desde los primeros kilómetros, debido a problemas en el motor a partir de la segunda especial, después por una sanción y finalmente por la rotura de un amortiguador, que le llevaron al fondo de la clasificación, a más de nueve minutos de la cabeza.

- Un solo comodín -

"Jamás viví semejante cúmulo de desgracias en tan poco tiempo. No me quedó más que centrarme en los puntos de la Power Stage para limitar los daños", reconoció el francés. "He gastado un comodín de cara al título, solo me queda otro", señaló.

Vencedor el año pasado, poniendo fin a las ocho victorias consecutivas de su compatriota Sebastian Loeb y su Citroën, Ogier parece tener algunos argumentos para inspirarse en este Rally de Cataluña, el único de la temporada que se corre sobre tierra y asfalto.

Tras una corta especial de 3,2 kilómetros el jueves por las calles de Barcelona, los pilotos se irán a Salou, a un centenar de kilómetros al sur, para atacar las seis especiales sobre tierra del viernes. Una de ellas, Terra Alta (ES4 y ES7) tendrá una mezcla de las dos superficies en sus 35 km de longitud.

Una vez de vuelta en Salou, los coches se quedarán en manos de los mecánicos que tendrán 75 minutos para configurarlos en modo asfalto para las dos jornadas siguientes.

- Mezcla de asfalto y tierra -

"Para simplificar, conservaremos la carrocería y el motor", resumió Didier Clement, responsable de Citroën.

Ogier, como líder del Mundial, barrerá las rutas de tierra el viernes, lo que debería favorecer a Latvala.

"Aquí el suelo es duro en las especiales de tierra pero está cubierto por una fina película de arena. Eso debería darme una ligera ventaja", confesó el finlandés.

El sábado y el domingo, los dos pilotos se medirán en asfalto, un piso sobre el que Latvala ha progresado mucho como demostró con su victoria en Francia.

La larga especial de Escaladei (ES9/ES11), cuyos 50 km se recorrerán el sábado, es susceptible de provocar grandes diferencias. Puede que definitivas para el Mundial, si Ogier deja atrás a su compañero.