El hijo de Schumacher se presenta en Fórmula 4 ante decenas de medios

Mick Schumacher de 16 años acaparó todo el interés en los entrenamientos de la categoría, considerada el primer paso hacia la Fórmula 1

Mick Schumacher, hijo de Michael Schumacher
Mick Schumacher, hijo de Michael Schumacher (Tomada de Twitter)

OSCHERSLEBEN, Alemania

Decenas de periodistas y fotógrafos se reunieron hoy en la jornada para medios de la Fórmula 4 para seguir el esperado estreno público de Mick Schumacher, hijo del legendario heptacampeón de Fórmula 1.

Con un casco amarillo y el número de largada 25, el adolescente de 16 años acaparó todo el interés en los entrenamientos de la categoría, considerada el primer paso hacia la Fórmula 1, pero evitó por el momento hablar con la prensa en el circuito alemán de Oschersleben.

"No debemos olvidarlo: es un chico joven que acaba de cumplir 16", recordó la mánager de Michael Schumacher, Sabine Kehm.

La portavoz de la familia pidió reducir la presión sobre Mick y permitir que el joven se centre en la conducción: "Desde mi punto de vista, y es algo que me gustaría pedir, no debemos levantar expectativas muy altas".

El subcampeón mundial y europeo junior de karts vivirá una presión adicional en su primera temporada en Fórmula 4 no sólo por llevar uno de los apellidos más legendarios de la historia del automovilismo, sino también por la difícil condición en la que sigue su padre.

Michael, de 46 años, se rehabilita en su casa de Suiza del grave accidente de esquí que sufrió a fines de 2013 y que lo dejó en coma varios meses. Mick es el único hijo varón del ex piloto, que también tiene una hija.

"Este año tendrá muchas nuevas experiencias y al mismo tiempo dará lo mejor de sí", señaló la mánager Kehm. "Pero por supuesto me gustaría pedir mucha discreción para que realmente pueda rendir al máximo".

El revuelo mediático en torno al joven se hizo evidente ya desde hoy, cuando cada uno de sus movimientos fue seguido al detalle por un centenar de periodistas acreditados.

Mick apareció con el casco puesto y hablando sólo con el ingeniero de su escudería, la holandesa Van Amersfoort, y se subió a su coche, una suerte de versión más sencilla y pequeña de un Fórmula 1 que alcanza una velocidad de hasta 210 kilómetros por hora.

Antes de comenzar la prueba tuvo que esperar su turno entre los 42 coches inscritos para el campeonato. Finalmente llegó la hora y el Schumacher pequeño pudo bajar el visor del casco y concentrarse por fin en correr, su verdadero objetivo.

El entrenamiento abierto formó parte de la preparación para la temporada que comienza en dos semanas y se extiende por ocho fines de semana con tres carreras cada uno. La primera jornada se disputará el 25 y el 26 de abril también en Oschersleben.

Entonces comenzará a verse si Mick sigue los pasos de su padre, el piloto más exitoso en la historia de Fórmula 1 con siete títulos y 91 victorias en Grandes Premios, o de otros exitosos pilotos alemanes que comenzaron en las versiones anteriores de la Fórmula 4, como Sesbastian Vettel o Nico Rosberg.