Sauber; Brasil al rescate

Con nuevo patrocinador sudamericano, Sauber intentará sobrevivir en Fórmula Uno y sumar puntos, algo que no hizo en la temporada anterior

Ciudad de México

Por primera vez en su historia, Sauber terminó la temporada 2014 sin puntos, lo que ubicó al equipo en la décima posición de la parrilla y competir con Marussia y Caterham por el sótano. La falta de resultados y de dinero fue la constante para la escudería suiza.

Sin embargo, a finales del año anterior Monisha Kaltenborn recibió la buena noticia que necesitaba. En noviembre, el equipo anunció a Felipe Nasr como piloto para la siguiente temporada y en el mismo comunicado dio a conocer al estatal Banco do Brasil como patrocinador principal.

El banco inyectó un aproximado de 24 millones de dólares a la escudería, que a cambio le dio un lugar en sus monoplazas al ex piloto brasileño de pruebas de Williams, quien podría debutar en Fórmula Uno el domingo.

Esa decisión, sumada a los malos resultados, provocó que los dos conductores titulares se marcharan, el mexicano Esteban Gutiérrez no pudo mantenerse en la parrilla y será piloto de pruebas de Ferrari, mientras que Adrian Sutil aguarda por una nueva oportunidad para regresar.

El otro piloto de Sauber será el sueco Marcus Ericsson, quien dejó Caterham después de conseguir un undécimo lugar histórico para la escudería, y que espera continuar con su desarrollo en un equipo acostumbrado a formar pilotos con talento, que luego parten a proyectos más grandes.

El monoplaza, de nuevo con motor Ferrari, fue el que más tiempo tuvo en los entrenamientos previos a la temporada después de Mercedes, y desea sumar algún punto con sus dos pilotos menores de 25 años.

Sin embargo, Sauber entrará al primer Gran Premio de la temporada lleno de dudas, ya que el miércoles un jurado australiano obligó al equipo a darle un lugar como piloto al holandés Giedo van der Garde en el inicio de la temporada 2015.

El europeo era el conductor de pruebas el año anterior y de no proceder la apelación, los suizos tendrán que decidir si sacrifican a Ericsson o a Nasr para subir a un conductor que no ha utilizado el nuevo automóvil.