Nigel Mansell: extraña la fuerza

El ex piloto británico fue el último en ganar un Gran Premio de México y tiene una curva con su nombre en la nueva pista del Autódromo Hermanos Rodríguez; echa de menos la potencia de los conductores

Nigel Mansell
Nigel Mansell (Mexsport)

Ciudad de México

El británico Nigel Mansell fue el último piloto en subir a lo más alto del podio en un Gran Premio de México, cuando dominó de principio a ­n la carrera del 22 de marzo de 1992, con una ventaja de casi 13 segundos sobre su compañero en Williams-Renault, el italiano Riccardo Patrese.

El piloto inglés consiguió otros ocho triunfos ese año y obtuvo su primer y único título en Fórmula Uno ese año, aunque después dio el salto a la IndyCar en Estados Unidos, solo para regresar a la máxima categoría para correr algunas carreras entre 1994 y 1995.

El ex conductor, que tuvo como rivales al alemán Michael Schumacher, al brasileño Ayrton Senna, al austriaco Gerhard Berger y al francés Alain Prost, en sus 187 Grandes Premios en F1, a­rmó en entrevista con La A­fición que el cambio principal en el serial es la fortaleza de los pilotos, que ya no es un requisito obligatorio para ganar.

¿Qué significa para usted tener una curva en el Autódromo Hermanos Rodríguez?

Se me fue el aliento cuando lo supe, es un gran honor y un orgullo tener una parte del renovado circuito con mi nombre, sobre todo una zona de lo que antes fue la icónica peraltada, es muy especial y un gran reconocimiento.

¿Qué recuerda de aquel Gran Premio de México de 1992?

Sobre todo el calor que hacía y cómo el cambio de altura afectó el funcionamiento de los autos; el color y la vibra de la ciudad y la pasión de los a­ficionados también se quedaron en mi mente con el paso del tiempo.

El circuito era un reto, necesitabas el set up perfecto para tener posibilidades de éxito, lo más difícil de la pista anterior era mantener el balance del monoplaza en las curvas, para la mayoría no era posible, ya que la altura reducía la carga un 20 por ciento, así que debíamos priorizar en qué curvas estar mejor; mi ingeniero y yo lo logramos en 1992 y el trabajo duro obtuvo sus resultados.

¿Cuáles son las principales diferencias entre la Fórmula Uno de 1992 y la de ahora?

Ha cambiado mucho desde que competía, lo que más destaco es que el físico ha quedado de lado, no necesitas ser tan fuerte para ser piloto como cuando corría, porque tienes la ayuda de la dirección (hidráulica) asistida.

En mis tiempos el conductor cargaba el carro, pero ahora es al contrario, el automóvil lleva al piloto, el talento sigue siendo esencial, pero extraño la fuerza bruta que antes se requería.

¿Qué piensa de la seguridad ahora?

Creo que la seguridad, no solo en Fórmula Uno, sino en todos los deportes, ahora es extraordinaria. El choque reciente de Daniil Kvyat (piloto ruso de Red Bull) en la califi­cación del Gran Premio de Japón es una prueba de las mejoras que se han hecho con el tiempo, hace unos años un piloto no hubiera salido caminando de un incidente como ese.

¿Cómo observa esta temporada, con el dominio de Mercedes?

No veo cómo alguien más pueda vencer a Lewis Hamilton, así que pienso que Mercedes ganará el campeonato.

¿Qué pilotos le gustan de los actuales?

Para ser honesto, no tengo favoritos, pero tengo mucho respeto por Lewis, es el más emocionante de la parrilla actual, tiene un talento excepcional, trabaja duro y tiene una vida fuera de las pistas; vive al máximo.

¿Qué piensa del mexicano Sergio Pérez?

Sergio es un gran ejemplo de alguien que saca el mayor provecho de las oportunidades que tiene, solo el tiempo dirá si tiene el talento para consolidarlo y convertirse en campeón del mundo.

¿Qué espera del Gran Premio de México?

Un evento de clase mundial, será increíble desde el punto de vista deportivo y de la experiencia para los afi­cionados, estaré ahí y no puedo esperar para ver a los seguidores mexicanos gritando para apoyar a sus equipos favoritos y claro, a Sergio. El ambiente será eléctrico y estoy seguro, con lo rápida que será la pista, que manejar también será emocionante.