GP de Italia, el desafío de los neumáticos

En la última carrera los neumáticos fueron un dolor de cabeza para los pilotos, Vettel fue uno de los afectados luego de que su llanta derecha se destrozó en la recta final de la competencia 

Lewis Hamilton durante las pruebas de Bélgica
Lewis Hamilton durante las pruebas de Bélgica (AP)

MONZA, Italia

Mientras Lewis Hamilton y Mercedes dominan la Fórmula Uno, el verdadero drama en el Gran Premio de Italia este fin de semana podría provenir de un peligroso deterioro de neumáticos en un circuito como el de Monza que permite las mayores velocidades de este deporte.

Hace dos semanas en el Gran Premio de Bélgica el neumático derecho trasero de la Ferrari de Sebastial Vettel quedó hecho trizas a 320 kilómetros (200 millas) por hora en la penúltima vuelta. Y dos días antes lo mismo le ocurrió a Nico Rosberg en las prácticas, lo que hizo que el piloto de Mercedes exigiera medidas al abastecedor Pirelli antes de Monza.

Hasta ahora, el director de automovilismo deportivo de Pirelli, Paul Hembery, anunció que la investigación sobre el incidente de Vettel en Spa ha concluido y que presentarán "conclusiones detalladas" en Monza.

Ferrari utilizó en Bélgica la estrategia de parar una sola vez en los puestos de servicio, lo que intensificó la presión sobre los neumáticos, y Pirelli reiteró que el número de vueltas que se puede dar con un solo juego de neumáticos debe limitarse a lo que indican las reglas y no lo que decidan los equipos.

Como el circuito de Monza tiene rectas largas, los pilotos pueden llegar a superar los 360 kilómetros (220 millas) por hora. En esas rectas las escuderías usan la resistencia mínima del viento, obligando a los pilotos a frenar con mayor vigor.

Hembery dijo que "anticipamos una cuota grande de desgaste y degradación".