Ganador de rebote

Jérome D’Ambrosio resultó el triunfador del ePrix de México, después que Lucas di Grassi fue descalificado porque su auto pesó menos de lo reglamentado


Jérome D’Ambrosio, ganador del ePrix de México, tras la descalificación de Lucas di Grassi
Jérome D’Ambrosio, ganador del ePrix de México, tras la descalificación de Lucas di Grassi (Santiago Chaparro)

Ciudad de México

Jérome d'Ambrosio se convirtió en el primer ganador de Fórmula E en la Ciudad de México, aunque no celebró ese triunfo en el podio. El piloto belga del equipo Dragon subió al podio, pero no como triunfador, sino como segundo lugar y horas más tarde se enteró que había ganado el ePrix del Autódromo Hermanos Rodríguez.

Fue una situación inesperada. El brasileño Lucas di Grassi fue el primero en cruzar la meta tras la bandera a cuadros, celebró el triunfo realizando unas donas en la pista y luego sobre el automóvil con los brazos en alto, pero cuatro horas después del final de la carrera fue descalificado.

La FIA anunció que el brasileño había sido excluido de la competencia y el ganador era quien había arribado en segundo lugar, el belga D'Ambrosio.

"El automóvil ABT Schaeffler que Di Grassi utilizó en la primera parte de la carrera registró un peso de 886.2 kilos, 1.8 por debajo de los 888 que se exigen como mínimo. El equipo decidió no apelar la decisión", informó Fórmula E en un comunicado.

Así, el triunfo cayó en manos de D'Ambrosio, quien arribó en segundo lugar.

El belga arrancó desde la posición de honor, que también consiguió de forma inesperada. El piloto de Dragon calificó a la súper pole como uno de los mejores cinco tiempos y fue el segundo en salir a pista, dejó un registro de 1:03.705, que ni Di Grassi, ni Nicolas Prost de Renault e.Dams pudieron superar.

Todo quedó en manos del suizo Sébastien Buemi, quien había brillado en las primeras dos prácticas, pero cometió un error al inicio de su vuelta rápida, con lo que no pudo superar la marca de D'Ambrosio.

Durante la carrera Jérome se convirtió en la pesadilla de Buemi. El belga defendió su posición en la arrancada, ante el ataque del segundo puesto, Nicolas Prost, incluso en un momento los monoplazas se tocaron, pero el de Dragon mantuvo la punta.

Sin embargo, Di Grassi rebasó a Prost junto antes del cambio de automóvil a la mitad de la carrera, ya que la batería de los monoplazas eléctricos no resiste la hora de carrera. Tras ese rebase, el brasileño utilizó el Fan Boost, una carga extra de energía que se les otorga a los tres pilotos más votados por los aficionados, para rebasar al líder.

D'Ambrosio se conformó con el segundo lugar, pero Buemi estaba decidido a superarlo. La primera vez que lo intentó, el belga cerró la posibilidad y los autos se tocaron, aunque sin consecuencias para ninguno.

"No me importa si quien está delante de mí cierra la puerta, pero él lo hizo muy tarde, cuando yo ya tenía la nariz del auto a su lado, por eso hubo el toque, fue impredecible, pero las autoridades no hicieron nada", se quejó el suizo.

La pelea se mantuvo y al mismo tiempo Di Grassi se alejó. Sébastien de nuevo intentó rebasar a D'Ambrosio, pero lo hizo por fuera de la chicana y tuvo que regresarle la posición a su rival.

Incluso cerca de la línea de meta en la última vuelta Buemi hizo un último intento, pero el belga se volvió a defender, lo que hora más tarde significaría la diferencia para convertirse en ganador.

"Di Grassi tuvo una buena oportunidad con el Fan Boost, y esa es la Fórmula E, es darle a los fans la posibilidad de involucrarse directamente, pero me voy contento, el ambiente fue increíble", dijo Jérome tras la carrera.

Pero hora más tarde Fórmula E dio a conocer la sanción a Di Grassi, y D'Ambrosio resultó ganador, aunque también fue penalizado y su vuelta más rápida no contó por pasarse una chicana.

Buemi, al final se quedó con el segundo puesto y mantuvo el liderato de la calificación, y Prost subió al tercer lugar, aunque no pudo celebrarlo en el podio en medio del Foro Sol.