Pilotos descontentos con la conducción

Después de apenas una carrera en la nueva temporada de la Fórmula Uno, los pilotos descontentos critican las decisiones de los directivos y exigen una reestructuración

Sebastian Vettel, uno de los pilotos molestos
Sebastian Vettel, uno de los pilotos molestos (Reuters)

Paris

Una decisión apresurada de modificar las reglas de clasificación y después eliminar esos mismos cambios tras el Gran Premio de Australia que abrió la temporada la semana pasada pone de manifiesto la confusión e incertidumbre que reina en la F1.

El cuádruple campeón mundial Sebastian Vettel —crítico del nuevo formato de clasificación que no satisfizo a los espectadores y frustró a los pilotos en Melbourne— se sumó al excampeón Jenson Button para exigir una mejor dirección.

Ambos firmaron una carta abierta en nombre de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA por sus siglas en inglés) junto con su director Alex Wurz para manifestar su descontento antes del Gran Premio de Bahrein el 3 de abril.

"Los pilotos han llegado a la conclusión de que el proceso de toma de decisiones en el deporte es anticuado y mal estructurado e impide el progreso", dijo la GPDA. "Sentimos que algunos cambios recientes en las reglas —tanto en el ámbito deportivo como el técnico, e incluso algunas directivas empresariales— "son perturbadores, no enfrentan las grandes cuestiones que enfrenta nuestro deporte y en algunos casos podrían poner en peligro su futuro éxito".

Los cambios en la clasificación resultaron impopulares.

Se mantuvieron las tres sesiones de clasificación, pero en vez de eliminar a los pilotos más lentos al término de cada sesión, fueron eliminados de a uno cada minuto y medio. Pero en Melbourne, los bólidos permanecieron en los garajes antes del término de la tercera sesión y nunca hubo un final digno de entusiasmo.

Como consecuencia, los directivos —los accionistas de la F1 encabezados por Bernie Ecclestone— y la Federación Internacional del Automovilismo tuvieron que dar marcha atrás.

La GPDA todavía siente que la falta de una conducción clara no solo no contribuye a la popularidad del deporte sin que a veces obra precisamente lo contrario.

"Impide que se adapte a la nueva generación de aficionados y compromete el crecimiento global. Nos gustaría solicitar e instar a los propietarios y a todos los accionistas de la Fórmula Uno que consideren reestructurar su propia dirección", dijo la GPDA. "Las futuras directivas y decisiones de la F1, sean de corto o largo plazo, deportivas, técnicas o administrativas, deberían basarse en un plan maestro claro. Dicho plan debería reflejar los principios y valores básicos de la Fórmula Uno".