De nuevo sin ayuda

Octavio Valle se convirtió en el primer competidor del país en terminar en dos ocasiones el Rally Dakar, pero para él, esto no debe ser un orgullo sino una reflexión de la falta de apoyo

CIUDAD DE MÉXICO

Pocos mexicanos son autocríticos con ellos mismos, pero Octavio Valle es uno de ellos, y es que para él la zona de confort siempre debe ser traspasada, y por ello no se conforma, tal vez por esos sus palabras recalan en un momento en que el deporte motor del país hizo historia en el Rally Dakar al colocar a cinco connacionales en la meta; pero para él se debe tomar esto con mesura.

El apodado Chivo se convirtió el sábado en el primer azteca en terminar en dos ocasiones el Rally Dakar, anteriormente, en el 2010, fue apenas el tercer mexicano en llegar a la meta después de que colegas como Pedro de Uriarte o Sunny Irvine lo realizaran en ediciones previas; pero para él esto no debe ser tomado como un gran mérito, es más, prefiere que sirva como una reflexión.

“No quiero parecer pretensioso. Terminar dos Dakares como mexicano es un logro dentro del país, se siente bien, pero como es un evento internacional uno debe compararse con los internacionales. Es bueno para mí, pero no es bueno para México que seamos tan pocos los que venimos aquí”, expresó el residente en Jalisco en entrevista telefónica para La Afición.

Al tiempo recuerda la historia del guatemalteco Francisco Arredondo, un competidor que busca situarse dentro de los 30 primeros en cada edición del rally en que se hace presente, y casi siempre logra conseguirlo, aunque este 2014 se debió conformar con el puesto 44.

Valle sabe que en México hay una mayor tradición del deporte motor en comparación con otros países, y por ello no se muestra a gusto con que pasara tanto tiempo para que un mexicano volviera a alcanzar la meta tras dos semanas de competencia.

Tras sacrificarse económicamente en el 2010, en lo que fue su primera incursión en el Dakar, Octavio Valle prometió que no asistiría de nuevo si no encontraba un patrocinador. Cuatro años después retornó a Sudamérica, pero no con el apoyo de una empresa mexicana, sino con el de una canadiense.

“Para las empresas mexicanas que patrocinan, el Dakar no está en sus objetivos”, exclamó el originario de Ensenada quien también reconoció que los pilotos deben ser más profesionales para conseguir el dinero y mostrarles los beneficios que otorga una competencia como está: “falta también que nosotros logremos convencer a los empresarios para que nos apoyen”.

Con el sonido del podio al fondo y con su medalla ya en sus manos, Octavio Valle apuntó que llegar por segunda vez fue un logro. “Fue complicado porque tuve diversos problemas mecánicos, pero mi equipo y yo nos aplicamos muy bien en el trabajo en el campamento. Debo decir que fue un esfuerzo mayor al que hice en el 2010 desde todos los puntos de vista, especialmente el físico. Además tuvimos que afrontar los inconvenientes con el clutch y con los más de cuatro mil metros de altura en Bolivia”.

En su opinión, lo extremo de la prueba llegó debido a la separación de las etapas entre motocicletas y coches, con lo cual, las rutas para los vehículos de dos ruedas, con mayores características de enduro en la primera semana, resultaron complejas y fueron un punto de quiebre donde hasta 50 contendientes quedaron fuera.

“La parte más difícil de la competencia fue en la primera semana, en Argentina donde se perdieron las motos, especialmente en las jornadas cuatro y cinco”, finalizó Valle quien no descarta regresar al Dakar, pero de nueva cuenta no lo hará poniendo el riesgo su patrimonio, y espera, que este resultado cambie la visión de los empresarios mexicanos".