Ecclestone pagó 100 millones de dólares

Ecclestone tuvo que desembolsar una fuerte suma de dinero para terminar con el juicio por presunto soborno de parte del británico

Bernie Ecclestone
Bernie Ecclestone (Reuters)

Ciudad de México

La justicia alemana anunció hoy que acepta el pago de 100 millones de dólares (74,5 millones de euros) por parte de Bernie Ecclestone, dueño de los derechos de comercialización de la Fórmula 1, para detener el proceso contra el británico por presunto soborno.

El presidente del Tribunal regional de Múnich, Peter Noll, informó que el pago deberá hacerse en el plazo de una semana.

El acuerdo millonario había sido aceptado previamente por la Fiscalía alemana, pero aún quedaba el visto bueno del Tribunal para poder suspender el proceso judicial que afrontaba el multimillonario británico por el supuesto pago de sobornos a un directivo del banco semipúblico alemán Bayern LB.

"En base a la elevada edad del acusado de 83 años, el largo proceso judicial y otras circunstancias atenuantes está justificada la suspensión", aseguró hoy el fiscal Christian Weiss ante el Tribunal de Múnich.

Por su parte, el abogado del magnate británico Sven Thomas quiso dejar claro que la suspensión del proceso judicial es un "camino normal" de la justicia y no tiene nada que ver con el patrimonio de Ecclestone. "Esto no es ningún trato. No tiene nada que ver con comprar la libertad".

De acuerdo al artículo 153a, la Fiscalía puede, con la aprobación del Tribunal, retirar una demanda judicial a cambio de un pago o de trabajos comunitarios.

Con la suspensión del proceso, Ecclestone es declarado oficialmente inocente y sin antecedentes penales. Si hubiera sido condenado por la Justicia alemana habría perdido su puesto al frente del negocio de la Fórmula 1.

De esta manera, Ecclestone pone fin a tres meses de viajes a la capital bávara para comparecer ante el tribunal y puede volver a dedicarse por completo a sus negocios.

Ecclestone estaba acusado de haber pagado hace ocho años un soborno de 44 millones de dólares a Gerhard Gribkowsky, entonces directivo del Bayern LB y encargado de vender los derechos de transmisión de la Fórmula 1, a cambio de ganar influencia entre los dueños de la categoría y mantener su puesto como jefe.